viernes, agosto 30, 2013

Las Reglas de la Hermenéutica 3 - Reglas Generales 3

REGLA #5
LOS EJEMPLOS BÍBLICOS SÓLO TIENEN AUTORIDAD CUANDO LOS REFUERZA UN MANDATO ESPECÍFICO


Mientras leemos la Biblia, es obvio que no debemos seguir el ejemplo de todos los personajes con que te encuentres. 

No tenemos que seguir el ejemplo de Moisés y confrontar a los dirigentes de Egipto. No debemos seguir el ejemplo del rey David y cometer adulterio o asesinar; ni tener mil mujeres como Salomón. Ni mucho menos el ejemplo del apóstol Pedro al negar a Cristo, como tampoco perseguir a la iglesia como lo hizo Saulo antes de encontrarse con Jesús.

Pero por otro lado, la Biblia está llena de ejemplos que sí son dignos de imitación. Pero debemos tomar en cuenta de que solo debemos seguirlos si ilustra y tiene el refuerzo de mandato bíblico.

Por otro lado,  ciertos ejemplos de la Biblia que no son apoyados por mandatos específicos pueden tener algún valor para nuestras vidas porque pueden verificar o ratificar que sientes es la dirección del Señor para tu vida.

O, un ejemplo bíblico puede tener una aplicación plena de significación para tu propia vida.

Un evangelista puede ver en los ejemplos de Felipe, tanto en Samaria como con el etíope la manera como debe de ministrar a la gente, tanto masiva como individualmente.

Lo que si no tenemos que hacer es poner las aplicaciones de nuestra propia vida, o experiencia personal en las vidas de otras personas.

Por ejemplo, si has decidido seguir el ejemplo de Jesús y mantenerte soltero, no deberías estar animando, en realidad molestando, a otros para que sigan tu ejemplo.

Cada creyente debe extraer su propia aplicación individual de estos ejemplos bíblicos que no tienen un mandato que los refuerce, siempre y cuando no vaya en contra de los mandatos de la Biblia.

Por ejemplo, es incorrecto aplicar que podemos tener simultáneamente dos esposas como Jacob, cuando ni la Biblia ni las leyes actuales lo permiten.

La Biblia es nuestra única regla de fe y de práctica cristiana.

viernes, agosto 23, 2013

Las Reglas de la Hermenéutica 2 - Reglas Generales 2


REGLA #3
EL ESPÍRITU SANTO Y EL NUEVO NACIMIENTO SON IMPRESCINDIBLES PARA PODER COMPRENDER E INTERPRETAR CORRECTAMENTE LAS ESCRITURAS

Una frase que se repite continuamente en la Biblia es "El que tiene oídos para oír, oiga". 

Jesús la repitió varias veces durante su ministerio (Mateo 11:15. 13:9 y 43; Marcos 4:9; y Lucas 8:8 y 14:35), también vemos esa frase 7 veces en Apocalipsis (2:7, 11, 17, 29; y, 3:6. 13 y 22).

Estas fueron las palabras con las que concluyó la parábola del sembrador en Mateo 13:9.

Después de esto, los discípulos le preguntaron el motivo por el que les hablaba en parábolas y Jesús les respondió esto:

Mateo 13:10-16
10 Entonces,  acercándose los discípulos, le dijeron: ¿Por qué les hablas por parábolas?
11 El respondiendo, les dijo: Porque a vosotros os es dado saber los misterios del reino de los cielos; mas a ellos no les es dado.
12 Porque a cualquiera que tiene, se le dará, y tendrá más; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.
13 Por eso les hablo por parábolas: porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden.
14 De manera que se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dijo: De oído oiréis,  y no entenderéis; y viendo veréis, y no percibiréis.
15 Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, y con los oídos oyen pesadamente, y han cerrado sus ojos; para que no vean con los ojos, y oigan con los oídos, y con el corazón entiendan, y se conviertan, y yo los sane.
16 Pero bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos, porque oyen.

Toda persona tiene dos juegos de ojos y oídos. Con uno ven y escuchan lo físico, y con el otro, lo espiritual.

Pablo dijo en 2 Corintios 4:4: "En los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos"; es decir, Satanás, quien es el dios de este siglo, hace todo lo posible por evitar que los seres humanos perciban las verdades espirituales.

Por ese motivo es que en Efesios 1: 15-19, al orar por la iglesia dice esto: “Por esta causa también yo, habiendo oído de vuestra fe en el Señor Jesús,  y de vuestro amor para con todos los santos, no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones, para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza.”

Vemos que Pablo ora para que los ojos de nuestro entendimiento, o más correctamente nuestro corazón como dice en otras versiones, sean abiertos para que podamos entender.

Veamos Efesios 1:18 en varias versiones:

Biblia del Pueblo de Dios
Que él ilumine sus corazones, para que ustedes puedan valorar la esperanza a la que han sido llamados, los tesoros de gloria que encierra su herencia entre los santos.

EUNSA
Iluminando los ojos de vuestro corazón, para que sepáis cuál es la esperanza a las que os llama, cuáles las riquezas de gloria dejadas en su herencia a los santos.

La Biblia de las Américas
Mi oración es que los ojos de vuestro corazón sean iluminados, para que sepáis cuál es la esperanza de su llamamiento, cuáles son las riquezas de la gloria de su herencia en los santos.

The Message (El Mensage)
Vuestros ojos sean enfocados y aclarados, para que puedan ver exactamente lo que él los ha llamado hacer, alcanzando la inmensidad de esta gloriosa vida que tiene para los cristianos.

Dios quiere que podamos entender claramente las cosas espirituales, pero esto no puede lograrse a menos que la persona nazca de nuevo.

Pablo lo expresó muy claramente cuando dijo: "El hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente" (l Corintios 2: 14). 

El hombre que no conoce a Dios, es el hombre natural, aquel que está muerto espiritualmente y no puede entender las cosas de Dios.

Lo que es más, en los versiculos anteriores Pablo nos muestra el camino para entender las Escrituras.

1 Corintios 2:9-12
9 Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio,  ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman.
10 Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios.
11 Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios.
12 Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido.

En el nuevo nacimiento Dios colocó al Espíritu Santo en nosotros, el intérprete está en nosotros, así que debemos depender de Él a la hora de leer las Escrituras.


REGLA #4
INTERPRETAR LAS EXPERIENCIAS PERSONALES A LA LUZ DE LAS ESCRITURAS Y NO LAS ESCRITURAS A LA LUZ DE EXPERIENCIAS PERSONALES

Aquí hay un problema en el que los creyentes nos metemos muy comúnmente, tratamos de explicar las Escrituras basados en nuestras experiencias personales.

Me acuerdo, hace casi 30 años, de mi primera experiencia con el ayuno, en el grupo de jóvenes me habían dicho de que uno de los beneficios del ayuno era que Dios respondía nuestras oraciones, me mostraron algunos versos y contaron experiencias de respuestas.

Iba a postular a la universidad por primera vez, así que decidí asegurarme ayunando, y por supuesto no ingresé, había creído en las experiencias y no en la Biblia que no promete algo así.

Una experiencia es algo hermoso pero nunca un punto doctrinal para basar nuestra fe.

Cuanta gente conozco que le han colocado vellones a Dios, tal como lo hizo Gedeón (Jueces 6:36-40), le colocaron una prueba al Señor y terminaron siendo probados.

Nuestras experiencias nunca deben la fuente de interpretación de la Biblia sino todo lo contrario, debemos interpretar nuestras experiencias a la luz de la Biblia.

miércoles, agosto 21, 2013

Las Reglas de la Hermenéutica 1 - Reglas Generales 1

Las Reglas de la Hermenéutica


LOS PRINCIPIOS O REGLAS GENERALES PARA LA INTERPRETACIÓN

Para una correcta interpretación es necesario tomar en cuenta estas pequeñas reglas que son básicas y que nos ayudan a interpretar correctamente la Biblia:

En este capítulo veremos las reglas que nos dan el fundamento para una interpretación correcta de la Biblia


REGLA #1
PARTIMOS DEL SUPUESTO DE QUE LA BIBLIA TIENE AUTORIDAD SUPREMA

En asuntos de religión el cristiano se suscribe, consciente o inconscientemente, a una de las siguientes manifestaciones como autoridad de última apelación: a la tradición, a la razón, o a las Escrituras.

Muchas de las iglesias cristianas se aferran a sus tradiciones y las colocan con la misma autoridad que la Palabra de Dios; de ese modo terminan en un ritualismo y legalismo que les impide ver la realidad de la Palabra de Dios.

Jesucristo mismo se encontró con este problema:

Marcos 7:1-13
1 Se juntaron a Jesús los fariseos,  y algunos de los escribas,  que habían venido de Jerusalén;
2 los cuales,  viendo a algunos de los discípulos de Jesús comer pan con manos inmundas,  esto es,  no lavadas,  los condenaban.
3 Porque los fariseos y todos los judíos,  aferrándose a la tradición de los ancianos,  si muchas veces no se lavan las manos,  no comen.
4 Y volviendo de la plaza,  si no se lavan,  no comen.  Y otras muchas cosas hay que tomaron para guardar,  como los lavamientos de los vasos de beber,  y de los jarros,  y de los utensilios de metal,  y de los lechos.
5 Le preguntaron,  pues,  los fariseos y los escribas: ¿Por qué tus discípulos no andan conforme a la tradición de los ancianos,  sino que comen pan con manos inmundas?
6 Respondiendo él,  les dijo: Hipócritas,  bien profetizó de vosotros Isaías,  como está escrito: este pueblo de labios me honra, mas su corazón está lejos de mí.
7 Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas mandamientos de hombres.
8 Porque dejando el mandamiento de Dios,  os aferráis a la tradición de los hombres: los lavamientos de los jarros y de los vasos de beber;  y hacéis otras muchas cosas semejantes.
9 Les decía también: Bien invalidáis el mandamiento de Dios para guardar vuestra tradición.
10 Porque Moisés dijo: Honra a tu padre y a tu madre; y: El que maldiga al padre o a la madre, muera irremisiblemente.
11 Pero vosotros decís: Basta que diga un hombre al padre o a la madre: Es Corbán (que quiere decir, mi ofrenda a Dios) todo aquello con que pudiera ayudarte,
12 y no le dejáis hacer más por su padre o por su madre,
13 invalidando la palabra de Dios con vuestra tradición que habéis transmitido.  Y muchas cosas hacéis semejantes a estas.

Este tomar como autoridad las tradiciones lo vemos en la iglesia católica, en algunas iglesias tradicionales y en las mesiánicas.

Una persona perteneciente a una iglesia mesiánica preguntaba: ¿Qué debo hacer para guardar las 1024 leyes de la tradición judaica?

Yo pensé: “Wow, ¿Cómo hará para memorizarse todas?”

La tradición se pone siempre por encima de la Palabra de Dios y nos aleja del glorioso mensaje del evangelio.

La razón es otro problema actual, no se puede entender la Biblia con el raciocinio humano.

El gran problema es que el racionalismo ha ocupado el centro del escenario en un gran sector de la iglesia cristiana.

"Liberalismo" y "modernismo" son dos de los apelativos que han sido aplicados para describir estas corrientes del pensamiento religioso.

Para ellos, el tribunal último de apelación es la mente humana y las construcciones "lógicas" que ella construye.

Esta gente rechaza todo lo que la mente no puede aceptar como razonable; y por ese motivo, es que la razón es la que tiene que decidir, la que tiene la última palabra.

La gente que piensa de esta manera llega a tal extremo, que concluye que creer en el nacimiento virginal de Cristo no es ni racional ni esencial, y descarta lo que la Biblia dice al respecto.

El cristiano nacido de nuevo ve en la Biblia la autoridad suprema, fuera de la cual no hay apelación posible.

Entonces si queremos tener una hermenéutica sana debemos colocar la Biblia como nuestra autoridad suprema.


REGLA #2
LA BIBLIA SE INTERPRETA A SÍ MISMA; SON LAS ESCRITURAS QUIENES MEJOR INTERPRETAN A LAS ESCRITURAS.

En Génesis 3: 1-5 vemos que el primer intérprete de la Palabra de Dios fue el diablo. "Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer; pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis. Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal".


Pero lo que Dios había dicho era un poquito diferente: "De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás" (Génesis 2: 16, 17).

Satanás no negó estas palabras. Más bien las tergiversó, y les dio un sentido que no tenían.

Esta clase de error se produce por omisión y por adición.

La omisión: consiste en citar sólo aquella parte del pasaje que conviene y omitir el resto.

La Biblia nos habla de dos clases de muerte: la física y la espiritual.

La muerte física es la separación del espíritu del cuerpo; y la muerte espiritual es la separación del espíritu de Dios.

Cuando Dios le dijo a Adán: "Ciertamente morirás" (Génesis 2: 17), se refería a la muerte tanto espiritual como física. Cuando la serpiente, en cambio, le dijo a Eva: "No moriréis" (Génesis 3:4), intencionadamente omitió toda referencia a la muerte espiritual.

La adición, por otro lado, consiste en decir más de lo que la Biblia dice.

Cuando Eva conversaba con Satanás, ella citó lo que Dios le había dicho Adán, pero le agregó una frase: "ni le tocaréis" (Génesis 3:3).

Cualquiera puede tergiversar las Escrituras para hacer que digan más de lo que en realidad dicen; es así como nacen las falsas doctrinas.

Cuando estudiamos la Biblia, debemos dejar que nos hable por sí sola. No debemos quitarle ni añadirle; debemos dejar que la Biblia sea su propio comentario; debemos comparar Escritura con Escritura.

La Biblia se interpretará a sí misma si se estudia correctamente.

lunes, agosto 19, 2013

Hermenéutica 7 - El Método Correcto de Interpretación

EL MÉTODO CORRECTO


Es evidente que la interpretación correcta dependerá de varias cosas.

No consiste solamente en tener una actitud correcta al comenzar los estudios. Para llegar a conclusiones correctas es necesario tener el Método Correcto.

Toda la sinceridad, reverencia, humildad, la oración no llegarán necesariamente a conclusiones correctas si el intérprete no sigue el método correcto. Conceptos equivocados nos llevarán a conclusiones equivocadas sin ninguna veracidad histórica y doctrinal.

El método correcto se ha determinado mediante un proceso de eliminación. A continuación veremos tres métodos de interpretación, los tres tienen cosas buenas y cosas malas. Si se aplican rígidamente los errores en éstas se hacen muy claros. Pero queremos aclarar que estos tres métodos son incorrectos. Al final daremos el método correcto.


EL MÉTODO RACIONALISTA

Consiste en someter toda la Escritura al juicio humano para determinar la validez o historicidad de sus declaraciones. Da por hecho que lo sobrenatural no existe y que todo se debe someter al uso de la razón. Pretende ser el método "científico" por haber eliminado lo sobrenatural. Pero este principio viola el verdadero método científico, comenzando con prejuicios, por ejemplo. No se permite al científico juzgar lo que investiga.

Los que usan este método juzgan de antemano a la Biblia. Uno de los mayores errores consiste en decir que los milagros de la Biblia no fueron mas que eventos "naturales", explicables mediante las leyes físicas y por cosas que los autores no "incluyeron" en sus escritos. Para los racionalistas; los escritores sagrados no escribieron sus relatos con el fin de "engañar" (no lo hicieron a propósito), sino con la creencia de que "relataban" la verdad.

Los racionalistas dan respuestas ingeniosas a los milagros de Jesús, por ejemplo: La alimentación de los cinco mil (Mateo 14:13), cuando caminó sobre el mar (Mateo 14:22), y muchos más. Si seguimos el prejuicio de los racionalistas, veremos que ellos "tienen explicaciones" racionales para todos los eventos sobrenaturales en la Biblia, y cuando no pueden dar respuesta, dicen que el texto bíblico no es "correcto", que contiene "interpolaciones", o definitivamente dicen que "miente."

Dios nos dio inteligencia, podemos emplearla en el libre examen de la Biblia, pero no para burlarnos de la Biblia escudándonos tras de algo con "apariencia de ciencia." Este método es el menos recomendable al estudiar la Biblia (hermenéutica), sobre todo para aquellos que apenas empiezan a interpretar la Biblia. Recordemos que la razón no está peleada con la fe, sobre todo cuando existe una mente sana y obediencia a la revelación de la Palabra de Dios.


EL MÉTODO ALEGORICO-MISTICO

Los que aplican éste método consideran que toda (o al menos parte de ella) la Biblia fue escrita como una serie de "alegorías", y que hay que darle (o encontrar) a la Biblia un sentido "escondido" o "espiritual."

Este método tuvo su origen entre los griegos que trataban de explicar sus propios mitos y leyendas. Los creyentes de Alejandría, incapaces de explicar ciertas clases de dificultad de la Biblia, acudieron a este método para recomendar la fe cristiana a aquellos que menospreciaban el cristianismo. A pesar de que muchos se opusieron (especialmente la iglesia de Antioquía), éste método fue aceptado y ha influido hasta la fecha. La Iglesia Católica Romana y sus doctrinas se fundan en éste método de interpretación.

Muchas de las sectas modernas emplean éste método, pues parece aclarar todas las aparentes contradicciones bíblicas. Hay que tener mucho cuidado pues este método en engañoso, ya que si hacemos de lado el sentido literal del texto, no hay necesidad de cuidar la exactitud histórica de la Biblia. Este método nos puede hacer caer en grandes errores doctrinales.

Un ejemplo de como es mal empleado éste método, lo encontramos en libro de Daniel y su experiencia en el foso de los leones. Este método dice que Daniel "no" estuvo "literalmente" preso en el foso, sino que estaba preso por la "tentaciones" y "debilidades" de los hombres (estas circunstancias eran "los leones"), y que las tentaciones (leones) no dañaron a Daniel porque tenía su fe en Dios, y que sus enemigos, como no tenían la fe de Daniel "cayeron" ante las "tentaciones." La lección para ellos es esta: Que el hombre con su fe puesta en Dios puede "vencer en la vida."

En ciertas partes de la Biblia podemos alegorizar (en el terreno moral y espiritual), pero siempre tenemos que dar por sentado la autenticidad histórica, porque si no la tomamos en cuenta, estamos dando una falsa interpretación. En la Biblia hay alegorías, pero también en la Biblia se aclara que es una alegoría y que no se deben tomar al pie de la letra, un ejemplo de esto está en Gálatas 4:24. Este método hace a un lado el sentido verdadero de las escrituras.


EL MÉTODO DOGMATICO

Su nombre se deriva de la palabra griega (dogma), que significa: enseñanza. En cierto sentido todas las doctrinas cristianas son dogmas (pero la gente le tiene miedo a la palabra dogma porque se ha enseñado en forma intransigente). Las sectas y la Iglesia Católico Romana usan éste método oficialmente. La forma en que presenta la Iglesia Católica éste método parece razonable, pero se reserva el derecho exclusivo a la misma iglesia católica a usarlo.


EL MÉTODO GRAMATICO-HISTORICO

Este método evita los tres errores citados anteriormente. Este método requiere que se intérprete de acuerdo con las características del lenguaje, especialmente de los idiomas originales de la Biblia y del idioma al que fue traducida. Considera además que la Biblia es un libro histórico, que es "históricamente auténtico": es decir; que la Biblia no está compuesta de fábulas, leyendas, mitos, tradiciones, mentiras, ni cosas similares.

Este método es realmente el más antiguo de todos, en cuanto a la historia de interpretación bíblica, pues se puede comprobar su existencia desde antes del segundo siglo después de Cristo.

Los llamados padres de la iglesia (en especial en Antioquía) lo usaron, los reformadores Lutero y Calvino le dieron impulso a éste método en la reforma, haciendo énfasis sobre los idiomas originales, demostrando que el entendimiento correcto de éste método aclara adecuadamente su sentido, que tenía que ser básicamente literal y no alegórico o anecdótico.


4 PASOS PARA EL CORRECTO ESTUDIO DE LA BIBLIA

Antes de entrar a las reglas de la Hermenéutica es importante que veamos como debemos estudiar correctamente la Biblia, así que veamos 4 pasos que nos ayudarán a hacerlo:


#1 OBSERVACIÓN

Esto responde a la pregunta: ¿Qué vemos aquí?

El estudiante de la Biblia investiga el texto como si fuera un detective; no hay detalle que no tenga importancia, se investiga hasta el más mínimo detalle.

Luego se enumeran cuidadosamente todos los descubrimientos para permitir una meditación y comparación posterior.


#2 INTERPRETACIÓN

Hacemos esto para responder a la pregunta: ¿Qué significa esto?

En este paso el intérprete bombardea el texto con preguntas tales como: ¿Qué significado tenían estos detalles para las personas a las cuales fue dirigido este pasaje? ¿Por qué motivo dijo esto el autor? ¿Cómo funciona esto? ¿Cuál es la idea principal que trata de comunicar el escritor?


#3 CORRELACIÓN

Esto nos sirve para responder a la pregunta: ¿Cómo se relaciona esto con todas las otras cosas que dice la Biblia?

El estudiante de la Biblia debe ir más allá de un simple examen cuidadoso del pasaje en si.  Debe coordinar su estudio con todo lo que la Biblia diga acerca del mismo tema.

Una interpretación correcta y precisa de cualquier tema bíblico tendrá en cuenta todo lo que la Biblia diga acerca de ese tema.


#4 APLICACIÓN

Esto nos sirve para responder a la pregunta: ¿Qué significa esto para mí?

Esta es la meta hacia la cual apuntan los tres pasos anteriores. Como dijo cierta vez un perito en estos asuntos: "La observación y la interpretación sin su correspondiente aplicación es un embarazo malogrado".

La Biblia es Dios hablándonos. Su palabra requiere respuesta. Esa respuesta no puede ser otra que una obediencia plena a la voluntad revelada de Dios.






martes, agosto 13, 2013

Hermenéutica 6 - La Hermenéutica General

La Hermenéutica General


OBSERVACIONES PRELIMINARES

Nehemías 8:1-8
1  Y se juntó todo el pueblo como un solo hombre en la plaza que está delante de la puerta de las Aguas,  y dijeron a Esdras el escriba que trajese el libro de la ley de Moisés,  la cual Jehová había dado a Israel.
2  Y el sacerdote Esdras trajo la ley delante de la congregación,  así de hombres como de mujeres y de todos los que podían entender,  el primer día del mes séptimo.
3  Y leyó en el libro delante de la plaza que está delante de la puerta de las Aguas,  desde el alba hasta el mediodía,  en presencia de hombres y mujeres y de todos los que podían entender;  y los oídos de todo el pueblo estaban atentos al libro de la ley.
4  Y el escriba Esdras estaba sobre un púlpito de madera que habían hecho para ello,  y junto a él estaban Matatías,  Sema,  Anías,  Urías,  Hilcías y Maasíasa su mano derecha;  y a su mano izquierda,  Pedaías,  Misael,  Malquías,  Hasum,  Hasbadana,  Zacarías y Mesulam.
5  Abrió,  pues,  Esdras el libro a ojos de todo el pueblo,  porque estaba más alto que todo el pueblo;  y cuando lo abrió,  todo el pueblo estuvo atento.
6  Bendijo entonces Esdras a Jehová,  Dios grande.  Y todo el pueblo respondió:  ¡Amén!  ¡Amén!  alzandosus manos;  y se humillaron y adoraron a Jehová inclinados a tierra.
7  Y los levitas Jesúa,  Bani,  Serebías,  Jamín,  Acub,  Sabetai,  Hodías,  Maasías,  Kelita,  Azarías,  Jozabed,  Hanán y Pelaía,  hacían entender al pueblo la ley;  y el pueblo estaba atento en su lugar.
8  Y leían en el libro de la ley de Dios claramente, y ponían el sentido, de modo que entendiesen la lectura.

Los inicios de la interpretación bíblica se registran a partir del escriba Esdras, como vemos en el pasaje de Nehemías que acabamos de leer, quién en compañía de otros, leía las escrituras ante todo el pueblo de Israel congregado al aire libre, pues dice en esa cita: "ponían el sentido, de modo que entendiesen la lectura."

La historia de la interpretación bíblica es larga, Martín Lutero fue uno de los primeros que proponía una breve serie de reglas para toda interpretación seria de la Biblia. Y desde entonces la ciencia ha crecido, hasta que hoy día existen suficientes conocimientos sobre la materia para que se le dedique tanta atención como a las otras materias básicas de un adoctrinamiento bíblico.

La palabra Hermenéutica, se deriva del verbo griego HERMENUO, que significa: INTERPRETAR.

Así podemos decir que la Hermenéutica es la ciencia bíblica que: Aplica "Todas" las reglas necesarias para la explicación de algún pasaje del texto de la Biblia (pero también se puede referir a cualquier pasaje literario).

Para interpretar la Biblia adecuadamente, se tiene que estudiar otras materias (historia, lingüística, etc.).

La Hermenéutica usa para la interpretación, todas las herramientas a su alcance especialmente la historia tanto bíblica como extra bíblica.


NECESIDAD DEL ESTUDIO DE LA HERMENEUTICA

Si se reflexiona un poco, se verá que todo lenguaje humano tiene su propio estilo e idiosincrasia que no prestan a la traducción literal en otros idiomas: modismos, dichos (proverbios), sentidos gramaticales, costumbres, etc. Estos aspectos propios de cada idioma, causa dificultades al intérprete que quiere entender el significado original, que cualquier autor quiso comunicar en otro idioma.

Al interpretar la Biblia nos encontramos con varios problemas. La Biblia fue escrita en idiomas ahora muertos. Los hebreos no han dejado escritos en su (antiguo) idioma, sino solamente sus libros sagrados y algunos "apócrifos". El hebreo moderno no nos ayuda a entender los escritos más antiguos, pues el hebreo moderno solo está basado en los antiguos en lo esencial, pero no en la profundidad de su riqueza lingüista antigua. La razón es que los hebreos modernos no habían hablado su idioma por casi dos milenios hasta que se estableció el moderno estado de Israel.

El Caso del Nuevo Testamento es muy diferente. Existen abundantes manuscritos del idioma griego popular. La mayoría escritos en "Papiros". El estudio de estos papiros ha ayudado mucho en la comprensión del griego Koiné.

El problema entre estos dos idiomas es que no tienen similitudes lingüísticas, ni culturales, con todos sus problemas para el intérprete de la Palabra de Dios.


EL INTÉRPRETE

Para interpretar La Biblia correctamente, el intérprete se debe enterar de las reglas de esta ciencia y seguirlas. Pero uno de los requisitos básicos del arte o ciencia de la interpretación es el intérprete: Su Preparación Espiritual.

Es precisamente donde los católicos difieren de nosotros, pues ellos se reservan para si el derecho "exclusiva" de interpretar La Biblia. El argumento en que se basa la Iglesia Católica Romana es que ella es la única autorizada por Jesucristo, y que solo ella es la poseedora del Espíritu Santo para poder interpretar las Escrituras. Sin entrar en polémicas, solo diremos que todo intérprete de las Escrituras deberá tener el Espíritu de Cristo morando personalmente en él.


EL LIBRE EXAMEN DE LAS ESCRITURAS

Aparte de lo anteriormente dicho, sobre la necesidad de poseer el Espíritu Santo para interpretar la Biblia correctamente. Es claro que Dios quiere que todos los hombres tuvieran el derecho de leer y entender la Biblia, esto incluye la obligación de leer y estudiarla.

Toda confesión evangélica afirma, o da por sentado este principio.

Pero queremos aclarar que el "Libre Examen" de la Biblia no quiere decir: Libre Interpretación. El hombre de Dios tiene la obligación de examinar las escrituras, pero nunca a interpretarlas a su gusto.

2 Pedro 1:19-21 (RV60)
19 Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones;
20 entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada,
21 Porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.


RESPONSABILIDAD PERSONAL

Si no tenemos cuidado en el manejo de Su Palabra, tendremos mayor condenación.

Santiago 3:1 (RV60)  
1 Hermanos míos, no os hagáis maestros muchos de vosotros,  sabiendo que recibiremos mayor condenación.

Santiago 3:1 (Biblia del Pueblo de Dios)
1 Hermanos, que no haya mucho entre ustedes que pretendan ser maestros, sabiendo que los que enseñamos seremos juzgados más severamente.

Para toda interpretación bíblica debemos interpretar reverentemente, siendo guiados por El Espíritu Santo, que nos ha sido dado como maestro divino.

1 Corintios 2:11-12
11 Porque entre los hombres, ¿quién conoce los pensamientos de un hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Asimismo, nadie conoce los pensamientos de Dios, sino el Espíritu de Dios.
12 Y nosotros hemos recibido, no el espíritu del mundo, sino el Espíritu que viene de Dios, para que conozcamos lo que Dios nos ha dado gratuitamente

Como creyentes que estamos siguiendo éste principio del "libre examen", y especialmente para los estudiantes que están preparándose para el ministerio de la Palabra de Dios, nos vemos en la obligación de aprender el uso de la hermenéutica para desempeñar esta tarea siendo iluminados y ayudados por el Espíritu.

No debemos pensar que "solamente" mediante el dominio perfecto de esta materia se llega a conclusiones acertadas, pues quien es nuestro guía y maestro es el Espíritu Santo.

Pero el estudiante no debe ser indolente y moroso pensando que "depende" de la ayuda "divina", de tal manera que puede tentar a Dios con su pereza, menospreciando el estudio que Dios ha ordenado para nuestra instrucción.

APLICACIÓN DE LAS REGLAS

Es importante mencionar que no todas las reglas se aplican a todo caso. Las diferentes reglas sirven para guiar al intérprete para resolver problemas de interpretación. La pericia del intérprete se verá en la precisión con que aplica sus conocimientos.

No todos los pasajes necesitarán una interpretación "especial", ya que la mayoría de los pasajes bíblicos son comprensibles a las personas sin un conocimiento bíblico "profundo". Claro está que habrá algunos pasajes difíciles de interpretar para la gente común, aquí es en donde entra el trabajo del intérprete, pero también recordemos que habrá pasajes incomprensibles aun para los intérpretes más capaces.

Las reglas de la Hermenéutica se pueden comparar con una caja de herramientas. Cuando el maestro carpintero se pone a construir un mueble, primero considera los problemas que el proyecto presenta y en seguida escoge la herramienta indicada. Así exactamente hará el intérprete bíblico; considerará el problema o el conjunto de problemas que presenta el texto, y luego escogerá aquellas reglas que le puedan resolver el problema y que permitan una interpretación adecuada.

EL ESPÍRITU CORRECTO

Como se ha dicho antes, el intérprete tiene necesidad de la presencia del Espíritu Santo morando en él. Sin su presencia, el individuo ni es cristiano y no puede guiar a otros pues serán ciegos que guían a otros ciegos.

Sin embargo, todo cristiano tiene ya el Espíritu Santo para hacernos entender las cosas que el Señor nos quiere enseñar.

Juan 14:26 (RV60)
26  Pero el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, El os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que os he dicho.

1 Juan 2:20, 27 (RV60)
20 Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas.
27  Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros,  y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe;  así como la unción misma os enseña todas las cosas,  y es verdadera,  y no es mentira,  según ella os ha enseñado,  permaneced en él.

1 Corintios 2:12 (RV60)
12 Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido.

Pero aparte del don del Espíritu Santo, el cristiano debe tener una actitud correcta cuando intérprete las Escrituras. Debe de comenzar la lectura de la Biblia con humildad y mansedumbre, dejando de lado todo orgullo y pensamiento de que se sabe todo.

El intérprete debe ser humilde ante los hombres, pues todos tenemos el mismo Espíritu, nunca debe pensar que Dios le ha hecho infalible, aun cuando tenga plena seguridad que su interpretación viene de Dios.

Veamos el ejemplo del apóstol Pablo en este sentido.

Gálatas 1:11-12; 2:1-2
1:11 Mas os hago saber, hermanos, que el evangelio anunciado por mí, no es según hombre;
1:12 pues yo ni lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo.
2:1 Después, pasados catorce años, subí otra vez a Jerusalén con Bernabé,  llevando también conmigo a Tito.
2:2 Pero subí según una revelación, y para no correr o haber corrido en vano,  expuse en privado a los que tenían cierta reputación el evangelio que predico entre los gentiles.


El intérprete debe tener un espíritu correcto en cuanto a las doctrinas bíblicas, ya que como hay puntos en que no se esta de acuerdo con otros, no por eso debemos burlarnos ni menospreciarlos sino tratarlos con todo respeto.