lunes, octubre 28, 2013

Las Reglas de la Hermenéutica 14 - Principios teológicos de Interpretación 4

REGLA #24 
PUEDES CONSIDERAR QUE ES BÍBLICA UNA ENSEÑANZA QUE SE DERIVA SOLAMENTE POR IMPLICACIÓN CUANDO OTROS PASAJES COMPARADOS O RELACIONADOS LO APOYAN


La religión judía durante los tiempos de Jesús estaba fraccionada en varios grupos: herodianos, esenios, celotes, saduceos y fariseos. Entre los dos últimos había división de opiniones respecto a ciertos temas de doctrina y principalmente en cuanto a la resurrección de los muertos. Los fariseos creían en ella y los saduceos no.

En cierta ocasión Jesús entró a discutir con los saduceos sobre esta cuestión de la vida después de la muerte. ¿Lo enseñaba realmente el Antiguo Testamento? Veamos el razonamiento del Señor: "Pero respecto a que los muertos resucitan, ¿no habéis leído en el libro de Moisés cómo le habló Dios en la zarza, diciendo: Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob? Dios no es Dios de muertos, sino Dios de vivos; así que vosotros mucho erráis" (Marcos 12:26, 27).

El Señor dijo en esta ocasión que podía comprobar la resurrección de los muertos partiendo del Antiguo Testamento (Exodo 3: 15) donde Dios se identificó como el Dios de Abraham, Isaac y Jacob. 

Y ya que Dios es el Dios de los vivos, la conclusión lógica es que estos tres hombres debían estar vivos o resucitados. 

Este tipo de razonamiento es el que denominamos "razonamiento deductivo" y podríamos plantearlo del siguiente modo:

Primera premisa: Dios es el Dios de los seres vivos.

Segunda premisa: Dios es el Dios de Abraham, Isaac y Jacob.

Conclusión: Podemos concluir que Abraham, Isaac y Jacob están vivos.

Cristo razonó en este caso que la doctrina de la resurrección se sobrentiende en el Antiguo Testamento. 

El Antiguo Testamento no declara explícitamente que hay una resurrección de los muertos, pero al comparar los pasajes que dicen algo sobre el tema podemos deducir que sí lo hay.

El problema es que es extremadamente fácil usar mal esta regla y arribar a una conclusión no bíblica. 

Esto lo podemos ver con frecuencia en el uso que algunos hacen de ciertas Escrituras que nos dan ejemplos de la vida de Cristo.

En Marcos dice que Jesús: "Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba" (Marcos 1:35). 

De esto podríamos deducir fácilmente que un cristiano fiel debería tener su momento devocional en la madrugada.

Primera premisa: El creyente debe asemejarse a Cristo.

Segunda premisa: Cristo tenía su momento devocional muy temprano en la mañana.

Conclusión: El creyente también debería tener su momento devocional en la mañana temprano.

Sin embargo, recordarás que bajo la Regla #5 ("Los ejemplos bíblicos sólo tienen autoridad cuando los refuerza un mandato específico") podemos sacar la conclusión de que sería bueno tener el momento devocional en las primeras horas del día, pero no que es obligatorio hacerlo.

Este pasaje nos muestra la conveniencia de ese momento devocional de madrugada, pero no a su necesidad obligatoria.

Jamás puedes violar un principio de interpretación para prestarle apoyo a otro.

Nuestro estudio bíblico deberá tomar en cuenta todos estos principios si es que quieres llegar a una interpretación correcta.

No sólo es correcto sino también necesario creer que ciertas enseñanzas de las Escrituras son válidas aunque sólo estén presentes por implicación (tenemos el ejemplo del argumento de Jesús respecto a la resurrección). Pero al igual que la Regla #23, tal razonamiento requiere un estudio cuidadoso y esmerado, le que significa trabajar duro. Pero el fruto que obtenemos de tal esfuerzo nos recompensará ampliamente y bien valdrá la pena.

No debemos tener miedo de usar el razonamiento deductivo en nuestro estudio bíblico ya que es válido siempre y cuando nos ajustemos a lo expresado en esta regla y a las prevenciones de la Regla #22, es decir, no podemos considerar bíblica una doctrina a menos que resuma e incluya todo lo que las Escrituras tienen que decir sobre el particular.

jueves, octubre 24, 2013

Las Reglas de la Hermenéutica 13 - Principios teológicos de Interpretación 3

REGLA #23 
CUANDO DOS DOCTRINAS PRESENTADAS EN LA BIBLIA PARECEN CONTRADECIRSE, ACEPTA AMBAS COMO BÍBLICAS CONFIANDO EN QUE HAN DE RESOLVERSE FINALMENTE EN UNA UNIDAD SUPERIOR


Existen unas cuantas contradicciones o paradojas aparentes en las Escrituras. Decimos "aparentes" pues en realidad son. Nos parecen contradictorias porque la mente finita del hombre no puede abarcar ni comprender la mente infinita de Dios.

Algunas de esas paradojas que nos son familiares son:

1. La Trinidad. 

No servimos a tres dioses sino a uno, pero sin embargo cada persona de la Trinidad es plena y completamente Dios y no sólo un tercio de Dios. En efecto, tenemos que llegar a la conclusión de que 1 + 1 + 1 = 1. 

No hay imaginación humanada que pueda explicar adecuadamente este misterio teológico. Está totalmente fuera de nuestra capacidad de comprensión.

2. La naturaleza doble de Jesucristo. 

Cristo Jesús es plenamente Dios y plenamente hombre. No es mitad Dios y mitad hombre, ni es dos personas bajo un solo nombre. Es indivisiblemente Uno. Nuevamente el misterio "matemático": 1 + 1 = 1.

3. El origen y la existencia del mal. 

La mente humana deduce con toda lógica que, a este respecto, sólo caben dos posibilidades: o Dios mismo creó el mal, o el mal ha coexistido eternamente con El. Pero la Biblia nos da a entender que ninguna de las dos es cierta, que ambas son falsas. Esto es otro misterio.

Cuando la Biblia deja sin reconciliar a dos doctrinas conflictivas, como en los casos mencionados, debemos hacer lo mismo. 

No debemos desgarrar las Escrituras en un esfuerzo por obligar a que concuerden dos doctrinas aparentemente incompatibles entre sí. 

No intentes llegar más allá que Dios, queriendo resolver lo que El ha dejado pendiente.

Debemos nuestra lealtad en primer lugar a las Escrituras, y no a un sistema teológico, por bueno que sea. 

Cuando interpretemos la Biblia, no debemos permitir que la lógica humana nos haga decir más o menos de lo que en realidad dice. 

Podemos hablar con claridad de lo que las Escrituras presentan claramente. En lo que ellas callan, también debemos callar; y en lo que la Biblia parezca enseñar doctrinas opuestas entre sí o imposibles según la lógica humana, debemos seguir su ejemplo y sostener ambas posiciones, cuidando de mantener un perfecto equilibrio entre una y otra.

miércoles, octubre 16, 2013

Las Reglas de la Hermenéutica 12 - Principios teológicos de Interpretación 2

REGLA #22 
NO SE PUEDE CONSIDERAR BÍBLICA UNA DOCTRINA A MENOS QUE RESUMA E INCLUYA TODO LO QUE LAS ESCRITURAS TIENEN QUE DECIR SOBRE EL PARTICULAR


Mucha gente no llega a dar un total significado teológico de lo que estudia y termina yéndose por doctrinas extrañas porque solo toma ciertos pasajes acerca de un tema y no todo lo que la Biblia dice de un tema específico.

Para evitar este problema es muy útil realizar un estudio bíblico de tipo temático; es decir, escoges un tema, una idea o una enseñanza y estudias todos los pasajes que tengan algo que ver con la materia. 

Veamos tres tipos de estudios paralelos que nos ayudarán en nuestro propósito:

1. Estudio por palabra

Por ejemplo, emprendamos un estudio de la vida de Balaam. 

Su vida la encontramos principalmente entre los capítulos 22 al 24 de Números.

Balaam fue un profeta de Dios que se dejó tentar por una invitación del rey de Moab para que maldijese a Israel. 

¿Qué lecciones y conclusiones puedes sacar del estudio de su vida? 

Usando una Concordancia Bíblica podemos averiguar dónde se menciona más en la Biblia. 

El estudiar lo que dicen de él los escritores del Nuevo Testamento nos será de gran ayuda en nuestra evaluación de este misterioso personaje bíblico. 

Pedro dice que "amó el premio de la maldad" (2 Pedro 2: 15). Judas nos comenta que codiciaba el lucro (Judas 11). Juan agrega que enseñaba al rey de Moab "a poner tropiezo ante los hijos de Israel, a comer de cosas sacrificadas a los ídolos, y a cometer fornicación" (Apocalipsis 2: 14).

2. Por ideas 

Este método de estudio complementario difiere del anterior en que no podemos lograr nuestro objetivo buscando en la concordancia todas las referencias a esa palabra, como en el ejemplo de Balaam. 

Una idea abarca más de una palabra. 

Tomar como ejemplo el problema de la autoridad. 

Los principales sacerdotes y los ancianos del pueblo le preguntaron a Jesús: "¿Con qué autoridad haces estas cosas? ¿y quién te dio esta autoridad?” (Mateo 21: 23). 

Para hacer este estudio necesitaremos estudiar no solamente este pasaje sino también muchos otros pasajes de las Escrituras que hablan del tema. 

Moisés registra la primera rebelión del ser humano contra la autoridad (Génesis 3); las Escrituras también nos muestran a Dios actuando con toda severidad contra quienes rechazaron la autoridad de uno de sus siervos (Números 16). y hay muchos pasajes más.

3. Por doctrina

Este se refiere a estudios temáticos sobre las grandes doctrinas de la Biblia, como: los atributos de Dios, la naturaleza del hombre, la redención, la justificación, la santificación, etc.

En esta clase de estudio reunimos todos los datos informativos y declaraciones vinculadas al tema entresacados de la Biblia, y luego sacamos las conclusiones pertinentes. 

Es como armar un rompecabezas. 

A este proceso de razonamiento que va de las partes al todo se le denomina "razonamiento inductivo". 

Si vamos a estudiar la doctrina referente al “nombre de Jesús”  utilizando el modo inductivo, por ejemplo, buscaremos todos los pasajes que trataran sobre el tema, los estudiaremos uno por uno, y luego los reuniremos para hacer nuestras conclusiones definitivas.

El estudio bíblico inductivo tiene gran importancia en el desarrollo correcto de nuestras convicciones. Al estudiar las partes obtendrás un cuadro cada vez más claro y preciso del total.

Tengamos presente que lo que realmente vale requiere gran esfuerzo. Y esto es muy cierto en la formación de nuestras convicciones vitales. 

Hace falta estudiar la Biblia en forma cuidadosa y esmerada, sin dejar detalles pendientes. No existen los atajos para llegar a la meta. 

Nuestros estudios doctrinales moldearán nuestras convicciones espirituales, y estos sólo pueden ser obtenidos estudiando todo lo que la Biblia nos dice sobre cada tema en particular.

martes, octubre 01, 2013

Las Reglas de la Hermenéutica 11 - Principios teológicos de Interpretación 1

Principios teológicos de Interpretación


La teología es el estudio de Dios y de su relación con el mundo; y su libro de texto para tal estudio es la Biblia. 

La teología intenta sacar conclusiones respecto a varios temas amplios e importantes de la Biblia. ¿Cómo es Dios? ¿Cuál es la naturaleza del hombre? ¿Cuál es la doctrina correcta de la salvación? Estos son los temas que tienen que ver con la teología. 

Los principios teológicos son aquellas reglas amplias que tienen que ver con la formulación de doctrina.

REGLA #21 
DEBEMOS COMPRENDER LA BIBLIA GRAMATICAL Y SINTÁCTICAMENTE ANTES DE PODER COMPRENDERLA TEOLÓGICAMENTE

Es decir, debemos entender primero lo que dice un pasaje antes de llegar a comprender lo que significa.

Veamos un pasaje en Romanos 5 para entender esta regla:

Romanos 5:15-21
15 Pero el don no fue como la transgresión; porque si por la transgresión de aquel uno murieron los muchos, abundaron mucho más para los muchos la gracia y el don de Dios por la gracia de un hombre, Jesucristo.
16 Y con el don no sucede como en el caso de aquel uno que pecó; porque ciertamente el juicio vino a causa de un solo pecado para condenación,  pero el don vino a causa de muchas transgresiones para justificación.
17 Pues si por la transgresión de uno solo reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia.
18 Así que, como por la transgresión de uno vino la condenación a todos los hombres, de la misma manera por la justicia de uno vino a todos los hombres la justificación de vida.
19 Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos.
20 Pero la ley se introdujo para que el pecado abundase; mas cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia;
21 para que así como el pecado reinó para muerte, así también la gracia reine por la justicia para vida eterna mediante Jesucristo, Señor nuestro.

Debemos estudiar cuidadosamente este pasaje para entender lo que quiere decir Pablo. 

En este pasaje compara a Cristo con Adán. 

Dice que así como el hombre es considerado pecador debido al pecado de Adán, así también es considerado justo ante Dios por la obra consumada de Jesucristo.

Al hombre se le fue imputado; es decir, se le atribuya la culpa del pecado de Adán aunque no había hecho aún nada para merecerlo.

Igualmente al creyente se le imputa la justicia de Cristo, aunque no haya hecho nada por merecerla. 

Una conclusión que podemos sacar es que esta imputación no afecta el carácter moral del creyente sino sólo su posición "legal" ante Dios. 

Al ser considerado justo por la obra consumada de Cristo en la cruz, la forma moral del hombre no cambió en absoluto, no se convirtió de golpe en un ser moralmente justo y perfecto sino que a la vista de Dios se volvió una persona justa y perfecta.

La justicia de Cristo le fue imputada al creyente.

Vemos entonces que el entender primero lo que dice un pasaje es esencial para llegar a comprender lo que significa.

sábado, septiembre 28, 2013

Las Reglas de la Hermenéutica 10 - Principios gramaticales de Interpretación 5

REGLA #17 
DEBEMOS INTERPRETAR LAS PALABRAS DE LOS PROFETAS EN SU SENTIDO USUAL, LITERAL E HISTÓRICO, A MENOS QUE EL CONTEXTO O EL MODO EN QUE SE CUMPLIERON NOS INDIQUEN CLARAMENTE QUE TIENEN UN SENTIDO SIMBÓLICO. ES POSIBLE QUE SU CUMPLIMIENTO SE VERIFIQUE POR ETAPAS, SIENDO CADA UNA DE ELLAS FIANZA DE LAS VENIDERAS


La regla de interpretación que estamos considerando no lleva en sí el propósito de inclinar nuestras convicciones sobre la profecía de un modo u otro. Sencillamente sirve para establecer pautas para la formulación de nuestras propias convicciones. 

Una de las reglas que ya hemos visto declara que "las Escrituras sólo tienen un significado y han de ser tomadas en su sentido literal" (Regla #10).

Además la profecía debe interpretarse literalmente a menos que el contexto u otra referencia posterior en las Escrituras indiquen lo contrario. 

Como ejemplo de un caso donde una referencia posterior de las Escrituras indica que no ha de tomarse literalmente, tenemos la profecía de Malaquías respecto al precursor de Cristo: "He aquí, yo os envío el profeta Elías, antes que venga el día de Jehová, grande y terrible. El hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que yo venga y hiera la tierra con maldición" (Malaquías 4:5,6).

Malaquías declara aquí que Dios enviará a "el profeta Elías". Siglos más tarde, cuando apareció Juan el Bautista como el precursor de Jesucristo, se suscitó una gran confusión, que nos da a entender que la gente de esos tiempos suponía que la profecía se cumpliría literalmente. 

Por otra parte, Jesús dijo que esta profecía tendría un cumplimiento más bien figurado que literal. En una ocasión declaró: "Porque todos los profetas y la ley profetizaron hasta Juan. Y si queréis recibirlo, él es aquel Elías que había de venir" (Mateo 11: 13, 14).

En otra ocasión, cuando sus discípulos le preguntaron: "¿Por qué, pues, dicen los escribas que es necesario que Elías venga primero? Respondiendo Jesús, les dijo: A la verdad, Elías viene primero, y restaurará todas las cosas. Mas os digo que Elías ya vino, y no le conocieron, sino que hicieron con él todo lo que quisieron; así también el Hijo del Hombre padecerá de ellos". Luego de eso los discípulos comprendieron que Jesús decía que Juan el Bautista era el Elías esperado (Mateo 17: 10-13). 

Juan el Bautista fue el cumplimiento de la profecía de Malaquías.

Esos casos son más bien la excepción y no la regla común para interpretar la profecía. La mayoría de las profecías pueden y deben ser interpretadas literalmente. 

Hay ocasiones en que se puede sacar dos significados aparentes de una misma profecía. En ese caso se debe dar preferencia al que hubiera constituido el sentido más lógico a oídos de los oyentes originales.

También hay ocasiones cuando un escritor del Nuevo Testamento le asigna a un pasaje del Antiguo Testamento una interpretación profética aún cuando el pasaje original no parece ser profético en absoluto. 

Tenemos un ejemplo en Oseas. Israel se había alejado de Dios y se le presenta allí como la esposa adúltera del Señor. Dios se está refiriendo a Israel al decir: "Cuando Israel era muchacho, yo lo amé, y de Egipto llamé a mi hijo" (Oseas 11: 1). 

Los oyentes originales interpretaron que esta declaración se refería a la liberación de Israel de la esclavitud de Egipto por Moisés. Sin embargo, Mateo cita este pasaje y dice que es profético acerca del Señor Jesús cuando María y José regresaron con Él a Nazaret: "Y estuvo allá [en Egipto] hasta la muerte de Herodes; para que se cumpliese lo que dijo el Señor por medio del profeta, cuando dijo: De Egipto llamé a mi Hijo" (Mateo 2: 15).

Por eso vemos que el pasaje de Oseas es profético porque Mateo, escribiendo bajo la inspiración del Espíritu Santo, nos dice que lo es. Pero nosotros, en nuestro propio estudio bíblico, no podemos usar esa libertad.

Mateo pudo hacerlo porque escribía bajo la inspiración del Espíritu y el Espíritu sabía cuál era la interpretación correcta de Oseas ya que lo inspiró también. Por otra parte, Mateo no nos aclara por qué hace esta aplicación de esa profecía de Oseas.

A menudo una profecía se cumple parcialmente en una generación y queda una parte pendiente de cumplimiento posterior. 

Esto no es evidente cuando se da la profecía; sólo lo vemos cuando se cumple una parte y otra no.

Esto lo vemos en profecías como Joel 2;28 - 32 "Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones. Y también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días. Y daré prodigios en el cielo y en la tierra, sangre, y fuego, y columnas de humo. El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día grande y espantoso de Jehová. Y todo aquel que invocare el nombre de Jehová será salvo; porque en el monte de Sión y en Jerusalén habrá salvación, como ha dicho Jehová, y entre el remanente al cual él habrá llamado".

Pedro citó estas palabras el Día de Pentecostés (Hechos 2: 15-21). 

Al descender el Espíritu sobre la iglesia, Pedro dijo: "Esto es lo dicho por el profeta Joel" (Hechos 2: 16). Y en verdad el Espíritu fue derramado sobre ellos. Pero, ¿en qué momento se convirtió en tinieblas el sol, y la luna en sangre antes de que "venga el día grande y espantoso" de Dios? 

Esta parte de la profecía de Joel se refiere a la Segunda Venida y se cumplirá en el futuro. Pero desde la perspectiva de Joel ambas venidas se veían como una sola. 

Así que cuando veamos las profecías bíblicas tengamos en cuenta estas cosas.

jueves, septiembre 26, 2013

Las Reglas de la Hermenéutica 9 - Principios gramaticales de Interpretación 4


REGLA #14
CUANDO SE USA UN OBJETO INANIMADO PARA DESCRIBIR A UN SER VIVIENTE, PODEMOS DAR POR SENTADO QUE LA AFIRMACIÓN ES METAFÓRICA

Podemos ilustrar esta regla con las afirmaciones "Yo soy" que Jesús dijo de si mismo y que se encuentran  en el Evangelio de Juan.

Jesús dijo:
  • "Yo soy el pan de vida" (Juan 6:35).
  • "Yo soy la luz del mundo" (Juan 8:12).
  • "Yo soy la puerta de las ovejas" (Juan 1O: 7).

Como sabemos, Jesús no es ni pan ni puerta en un sentido literal; sino que se usa un objeto inanimado como el pan para describirlo, por ese motivo podemos dar por sentado que pan debe tomarse metafóricamente.

Del mismo modo, podemos afirmar que cuando se atribuye vida y acción a objetos sin vida, podemos considerar que dicha afirmación es metafórica.


REGLA #15 
CUANDO UNA EXPRESIÓN NO TIENE RELACIÓN CON LA REALIDAD DE LO QUE SE DESCRIBE PODEMOS ACEPTARLO COMO LENGUAJE FIGURADO

Una de las situaciones críticas en el ministerio de Pablo fue cuando los judaizantes llegaron a Galacia y empezaron a enseñar que los gentiles cristianos debían circuncidarse a fin de ser salvos. 

Pablo se molesto tanto que en su carta a los Filipenses escribió: "Guardaos de los perros, guardaos de los malos obreros, guardaos de los mutiladores del cuerpo. Porque nosotros somos la circuncisión, los que en espíritu servimos a Dios y nos gloriamos en Cristo Jesús, no teniendo confianza en la carne" (Filipenses 3: 2, 3). 

Al advertir Pablo que nos cuidemos de los perros, no se está refiriendo a los animales domésticos que comúnmente tenemos en nuestras casas. 

Se está refiriendo a los judaizantes que insistían en imponer a los cristianos gentiles todas las ordenanzas y tradiciones del Antiguo Testamento como medio de salvación. 

Es por eso que perros debe interpretarse metafóricamente.

Por lo generalmente el contexto nos hará saber si el lenguaje es figurado o literal, y nos dirá a quién se refiere. Muchas veces podemos descubrir la interpretación correcta al estudiar los pasajes paralelos referidos al mismo tema. 

Por ejemplo, Juan el Bautista dijo de Jesús: "He aquí el Cordero de Dios" (Juan 1:36).

Esta es la misma frase que usa Isaías en su profecía mesiánica: "Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca" (Isaías 53: 7). 

Este pasaje se refiere al Mesías como el cordero que fue sacrificado por nuestros pecados. 

Al ver otros pasajes relacionados en la Biblia podemos concluir que cordero es una expresión figurada, o metáfora, que se refiere a Cristo.

Otras veces en la Biblia, una misma palabra puede referirse a 2 personas contrarias según el lugar donde se encuentran.

Por ejemplo, Pedro dice: "Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar" (1 Pedro 5:8). En este caso el contexto nos indica que león se refiere a Satanás.

Por otro lado, Juan escribió en Apocalipsis: "Uno de los ancianos me dijo: No llores. He aquí que el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos" (Apocalipsis 5: 5). Aquí también se usa la palabra león, pero el contexto nos demuestra que se refiere a Cristo. 

En resumen, por lo general podremos llegar a la interpretación correcta respecto al lenguaje figurado al ver el contexto.

Finalmente, veamos dos cosas importantes:
  1. Una palabra no puede significar más de una cosa a la vez. No puede tener un sentido literal y otro simbólico al mismo tiempo. Cuando se le da un sentido figurado a una palabra, como en los ejemplos mencionados, éste ha de reemplazar el sentido literal de la palabra.
  2. En lo posible debe mantenerse la interpretación literal del pasaje. Sólo ha de interpretarse con sentido figurado si el sentido literal no encaja en el contexto. Debemos preferir el sentido literal a menos que el contexto nos lo imposibilite.


REGLA #16
LAS PRINCIPALES PARTES Y METÁFORAS INCLUIDAS EN UNA PARÁBOLA PRESENTAN CIERTAS REALIDADES. DEBES TOMAR EN CUENTA SOLAMENTE ESTAS PARTES Y METÁFORAS AL SACAR CONCLUSIONES

No debemos intentes extraer más significación de la parábola de la que en verdad tiene. 

Por ejemplo, veamos la parábola del sembrador:

"Juntándose una gran multitud, y los que de la ciudad venían a él, les dijo por parábola: El sembrador salió a sembrar su semilla; y mientras sembraba, una parte cayó junto al camino, y fue hollada, y las aves del cielo la comieron. Otra parte cayó sobre la piedra; y nacida, se secó, porque no tenía humedad. Otra parte cayó entre espinos, y los espinos que nacieron juntamente con ella, la ahogaron. Y otra parte cayó en buena tierra, y nació y llevó fruto a ciento por uno. Hablando estas cosas, decía a gran voz: El que tiene oídos para oír, oiga. Y sus discípulos le preguntaron, diciendo: ¿Qué significa esta parábola? Y él dijo: A vosotros os es dado conocer los misterios del reino de Dios; pero a los otros por parábolas, para que viendo no vean, y oyendo no entiendan. Esta es, pues, la parábola: La semilla es la palabra de Dios. Y los de junto al camino son los que oyen, y luego viene el diablo y quita de su corazón la palabra, para que no crean y se salven. Los de sobre la piedra son los que habiendo oído, reciben la palabra con gozo; pero éstos no tienen raíces; creen por algún tiempo, y en el tiempo de la prueba se apartan. La que cayó entre espinos, éstos son los que oyen, pero yéndose, son ahogados por los afanes y las riquezas y los placeres de la vida, y no llevan fruto. Mas la que cayó en buena tierra, éstos son los que con corazón bueno y recto retienen la palabra oída, y dan fruto con perseverancia" (Lucas 8:4-15).

En esta parábola, Jesús mismo nos da la interpretación deseada por El. 

Jesús nos explica que los puntos principales de la parábola son la semilla y la clase de terreno donde cae la semilla. 

Aunque nosotros le damos el nombre de parábola del sembrador, en realidad el sembrador no es el personaje principal. Es secundario al propósito del relato.

El propósito de la parábola es el ilustrar los distintos tipos de respuesta que recibe la Palabra de Dios cuando se proclama. Al estudiar el pasaje no trates de ampliar ese propósito. más allá de lo que se propuso el autor.

Al interpretar una parábola, debemos tomar en cuenta el siguiente procedimiento:
  1. Debemos establecer el propósito de la parábola. 
  2. Debemos asegurarnos de explicar las distintas partes de la parábola de acuerdo con el esquema planteado en el relato. 
  3. Sólo debemos valernos de los puntos principales de la parábola al explicar su aplicación. 

Cuando nos metemos en los detalles se entrometen con mucha facilidad los errores. No fuerces a la parábola para que diga más de lo que debe decir. 

Debemos establecer cual es el propósito principal de la parábola y quedarnos dentro de ese marco de referencia. 

Ciertas parábolas nos te facilitarán la tarea. Por ejemplo, Jesús preguntó en cierta ocasión: "¿A qué compararé el reino de Dios? Es semejante a la levadura, que una mujer tomó y escondió en tres medidas de harina, hasta que todo hubo fermentado" (Lucas 13:20,21). 

Está claro que levadura es la metáfora que se utiliza para aludir a una realidad: el reino de Dios. Pero en el caso de otras parábolas, tendrás que profundizar más antes de sacar conclusiones. 

Cada parábola tiene un punto principal de comparación; así que debemos tratar de relacionar ese punto principal con lo que quería enseñar quien la relataba

martes, septiembre 24, 2013

Las Reglas de la Hermenéutica 8 - Principios gramaticales de Interpretación 3


REGLA #12 
INTERPRETA CADA PALABRA EN RELACIÓN CON LA ORACIÓN DE LA QUE FORMA PARTE, Y A SU CONTEXTO

Esta regla es importante porque una misma palabra puede significar distintas cosas según el contexto en el cual se encuentre.

Para ilustrar esta regla veamos el siguiente ejemplo:

La palabra fe. Esta es una palabra importante en la Biblia y especialmente en el Nuevo Testamento; xin embargo, podemos ver que tiene distintos sentidos en diferentes pasajes de la Biblia. 

Por ejemplo, en Gálatas 1:23 Pablo escribe: "Solamente oían decir: Aquel que en otro tiempo nos perseguía, ahora predica la fe que en otro tiempo asolaba"

Al estudiar el contexto descubrimos, vemos que fe en este contexto significa "la doctrina del evangelio".

En Romanos 14:23, tiene otro significado, veamos: "Pero el que duda sobre lo que come, es condenado, porque no lo hace con fe; y todo lo que no proviene de fe, es pecado".

En este caso el contexto nos lleva a la conclusión de que fe significa "convencimiento de que algo es la voluntad de Dios".

En Marcos 5:34, en el caso de la mujer del flujo de sangre, Jesús le dice: “Y él le dijo: Hija, tu fe te ha hecho salva; vé en paz, y queda sana de tu azote.”

Aquí según el contexto es que esta era fe para recibir de Dios, en el caso específico para recibir sanidad.

Entonces, podemos ver claramente que una misma palabra puede tener un significado diferente según el contexto del pasaje donde se encuentre.

Los manuscritos originales de la Biblia, de los cuales se hacen nuestras traducciones actuales, no tenían signos de puntuación.

Por eso, cuando estudies la Biblia, el contexto no siempre se limitará al versículo que estas leyendo; muchas veces tendrás que incluir versículos del capítulo anterior o posterior.

Este estudio del contexto para determinar el significado exacto de una palabra constituye una de las más básicas e importantes reglas de interpretación. Lo usarás una y otra vez en tu estudio de la Biblia.


REGLA #13
INTERPRETA EL PASAJE DE ACUERDO CON SU CONTEXTO

Esta regla viene de la anterior pero en un sentido más amplio, ya no solo es el contexto de una palabra sino del versículo que estás estudiando.

Cada uno de los escritores de la Biblia tuvo una razón particular para escribir su libro. 

Al desarrollar su tema hay enlaces lógicos de una sección a otra. Por ese motivo, debes empeñarte en descubrir el propósito general del libro a fin de establecer el significado de ciertas palabras o pasajes dentro del libro.

Las cuatro preguntas siguientes te serán de ayuda:

1. ¿Qué nexos tiene el pasaje con los párrafos circundantes?

2. ¿Cómo se relaciona con el resto del libro?

3. ¿Cómo se relaciona con la Biblia en su totalidad?

4. ¿Cómo se relaciona dentro del contexto cultural y trasfondo geográfico-histórico-social durante el cual fue escrito?

Veamos por ejemplo 1 Juan 4:1-3: “Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo. En esto conoced el Espíritu de Dios: Todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios; y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de Dios; y este es el espíritu del anticristo, el cual vosotros habéis oído que viene, y que ahora ya está en el mundo.” 

Para entender este pasaje, no solo debemos entender el pasaje sino el contexto histórico de la época.

El propósito de Primera Juan era exponer a las sectas gnósticas que habían empezado a aparecer en la iglesia. En este caso en particular se refiere a la secta docetista que enseñaba que Jesús en realidad no vino en carne sino que todo era una aparición, imagen o ilusión.

Al escribir esto, Juan nos da la clave para reconocer esa herejía, si una persona venía predicando que Jesús no había venido en carne sino que solo había sido una aparición, esa doctrina no era de Dios.

Viendo el contexto del libro podemos entender ese pasaje.

Debemos darle total y completa importancia a este principio porque es una de las reglas esenciales de la interpretación bíblica.

martes, septiembre 17, 2013

Las Reglas de la Hermenéutica 7 - Principios gramaticales de Interpretación 2

REGLA #11
INTERPRETA LAS PALABRAS DE ACUERDO CON SU SIGNIFICACIÓN EN LOS TIEMPOS DEL AUTOR

A veces para poder interpretar correctamente un pasaje debemos entender lo que significaba en el tiempo en que fue escrito.

Al estudiar un pasaje, nunca debemos saltar las palabras que no comprendemos. Una sola palabra, con significado equivocado, puede alterar u ocultar el significado de toda la oración e incluso del párrafo entero.

Inclusive, las palabras que creemos entender debemos investigarlas.

Un ejemplo de esto es Efesios 1:6. La versión Reina-Valera dice: "Para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado". Esta palabra “acepto” no es muy clara.

El ver el verso en la Biblia de las Américas nos lo aclara: “Para alabanza de la gloria de su gracia que gratuitamente ha impartido sobre nosotros en el Amado.”

Entonces, al decirnos que somos aceptos en el Amado lo que en realidad estaba diciendo era que Dios nos había concedido gratuitamente su gracia por medio de Cristo.

Esta palabra “aceptos" nos oculta el significado del pasaje.

Al estudiar una palabra en la Biblia debemos establecer cuatro aspectos:


1. Su uso por el autor

Para poder desarrollar estudios correctos de palabras en español debemos estar dispuestos a profundizar el significado de las palabras.

Si la palabra en cuestión es fundamental para el pensamiento del autor a través del libro, su estudio será de tremenda ayuda. 

Por ejemplo, el estudio profundo de la palabra “justicia” en Romanos nos ayudará a comprender esta epístola.


2. Su relación con el contexto inmediato

El contexto es básico para poder entender el significado de una palabra; casi siempre aportará bastante información respecto a ella.

Un caso clásico de un verso muy conocido como malinterpretado es Romanos 3:23: “Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios.”

Aparentemente este verso nos habla del pecado, pero cuando vemos el contexto nos encontramos con una realidad diferente: “Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas; la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia, por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús.”

Este pasaje dice que aunque hemos pecados Dios proveyó una redención gratuita por medio de Cristo,


3. El uso corriente en la época en que se escribió

Para esto se requiere un estudio más técnico. 

Mientras más confiable sea la traducción que usamos nos dará un mejor sentido de la palabra que estudiamos.

Para profundizar más podemos hacer uso de un buen comentario o diccionario bíblico que describa correctamente las palabras hebreas o griegas del original. 

En mi caso, yo uso los estudio de Wuest; la concordancia Strong o el diccionario Vine, que me ayudan mucho en mi estudio, en particular, gracias a las llamadas Biblias Electrónicas, como ESword o la Compubiblia, tenemos a nuestra disposición estas y más ayudas para estudiar la Biblia.


4. El significado de la raíz de la palabra

Este medio de estudiar el significado de una palabra es generalmente para hacer un estudio más avanzado de la Biblia, y consiste en buscar el trasfondo histórico de cada palabra.

Pero, por otro lado, debemos entender que lo más importante no es determinar el significado de la raíz de la palabra y no debemos desalentarnos si no lo puedes hacer.

Actualmente contamos con la bendición de tener muchas traducciones modernas de la Biblia, y muchas de ellas son muy buenas, como: La Biblia de las Américas, La Nueva Versión Internacional y La Nueva Biblia de los Hispanos, en ingles tenemos La Biblia Amplificada, que es degran ayuda por la forma en que fue hecha; entre las católicas esta la Jerusalén y la EUNSA; también están las paráfrasis.

Mi recomendación es no quedarnos atados a la Reina Valera sino estudiar con varias versiones a la vez para encontrar el significado más exacto de la palabra que etudiamos.

En mi blog "Biblias Gratis y Otros Recursos" puedes encontrarás varias versiones de la Biblia y  ademas varios recursos como comentarios, diccionarios y más. Puedes entrar siguiendo este enlace:


miércoles, septiembre 11, 2013

Las Reglas de la Hermenéutica 6 - Principios gramaticales de Interpretación 1

Principios gramaticales de Interpretación


Los principios gramaticales tienen que ver con las propias palabras del texto bíblico; nos sirven para entender las palabras y frases en los pasajes que estamos estudiando.

En las próximas entradas veremos las reglas básicas que nos ayudaran a interpretar el texto bíblico que estamos estudiando.

REGLA #10
LAS ESCRITURAS SÓLO TIENEN UN SIGNIFICADO Y HAN DE SER TOMADAS EN SU SENTIDO LITERAL

En la vida diaria ninguna persona seria desea que lo que dice o escribe se interprete de diversas maneras.

Como pastor hay ocasiones que le tengo que decir a la gente que haga algo, sería ilógico que la gente que me escucha diga; “El pastor dijo esto, pero en realidad estaba diciendo esto otro.”

Si les pido agua, no espero que me traigan una Biblia pensando que en realidad les pido el agua pura de la Palabra.

Aunque parezca ridículo, gran parte de las iglesias liberales hacen justamente eso en su interpretación de la Biblia.

Por ejemplo, cuando la Biblia habla de redención, ellos dicen que en realidad Jesús nos estaba liberando de la opresión de los ricos y poderosos.

Dejando de lado el verdadero significado que es la redención del pecado; que Jesús murió para hacernos libres del pecado y darnos una nueva vida.

Cuando hablan de la reconciliación, quitan el verdadero significado, para hablar de la reconciliación entre los hombres.

Cuando la Biblia habla de milagros dicen que son mitos y leyendas.

Para lograr cierto nivel de comunicación entre dos personas se debe dar por sentado que:

1. El propósito que conlleva el acto de hablar es el de transmitir ideas,

2. El lenguaje es un medio confiable de comunicación.

Por ese motivo, la única interpretación cierta es la interpretación literal dentro del contexto.

Al no hacer esto podemos caer en toda clase interpretaciones fantasiosas que terminan en grandes herejías.

Cuando te enfrentas a un pasaje que el contexto indica que debe ser interpretado literalmente jamás debemos darle una interpretación distinta,

Una secta enseñaba que cuando Jesús dijo en Juan 3:3 que el que no nace de nuevo no puede ver el reino de Dios, en realidad estaba hablando de la reencarnación.

Es muy fácil sería abusar de las herramientas de interpretación y llegar a una conclusión distinta a la que está escrita; por eso, cuando te des cuenta que estás por ceder a la tentación, recuerda esta importante regla de interpretación: Las Escrituras sólo tienen un significado y han de ser tomadas en su sentido literal.