viernes, agosto 23, 2013

Las Reglas de la Hermenéutica 2 - Reglas Generales 2


REGLA #3
EL ESPÍRITU SANTO Y EL NUEVO NACIMIENTO SON IMPRESCINDIBLES PARA PODER COMPRENDER E INTERPRETAR CORRECTAMENTE LAS ESCRITURAS

Una frase que se repite continuamente en la Biblia es "El que tiene oídos para oír, oiga". 

Jesús la repitió varias veces durante su ministerio (Mateo 11:15. 13:9 y 43; Marcos 4:9; y Lucas 8:8 y 14:35), también vemos esa frase 7 veces en Apocalipsis (2:7, 11, 17, 29; y, 3:6. 13 y 22).

Estas fueron las palabras con las que concluyó la parábola del sembrador en Mateo 13:9.

Después de esto, los discípulos le preguntaron el motivo por el que les hablaba en parábolas y Jesús les respondió esto:

Mateo 13:10-16
10 Entonces,  acercándose los discípulos, le dijeron: ¿Por qué les hablas por parábolas?
11 El respondiendo, les dijo: Porque a vosotros os es dado saber los misterios del reino de los cielos; mas a ellos no les es dado.
12 Porque a cualquiera que tiene, se le dará, y tendrá más; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.
13 Por eso les hablo por parábolas: porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden.
14 De manera que se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dijo: De oído oiréis,  y no entenderéis; y viendo veréis, y no percibiréis.
15 Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, y con los oídos oyen pesadamente, y han cerrado sus ojos; para que no vean con los ojos, y oigan con los oídos, y con el corazón entiendan, y se conviertan, y yo los sane.
16 Pero bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos, porque oyen.

Toda persona tiene dos juegos de ojos y oídos. Con uno ven y escuchan lo físico, y con el otro, lo espiritual.

Pablo dijo en 2 Corintios 4:4: "En los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos"; es decir, Satanás, quien es el dios de este siglo, hace todo lo posible por evitar que los seres humanos perciban las verdades espirituales.

Por ese motivo es que en Efesios 1: 15-19, al orar por la iglesia dice esto: “Por esta causa también yo, habiendo oído de vuestra fe en el Señor Jesús,  y de vuestro amor para con todos los santos, no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones, para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza.”

Vemos que Pablo ora para que los ojos de nuestro entendimiento, o más correctamente nuestro corazón como dice en otras versiones, sean abiertos para que podamos entender.

Veamos Efesios 1:18 en varias versiones:

Biblia del Pueblo de Dios
Que él ilumine sus corazones, para que ustedes puedan valorar la esperanza a la que han sido llamados, los tesoros de gloria que encierra su herencia entre los santos.

EUNSA
Iluminando los ojos de vuestro corazón, para que sepáis cuál es la esperanza a las que os llama, cuáles las riquezas de gloria dejadas en su herencia a los santos.

La Biblia de las Américas
Mi oración es que los ojos de vuestro corazón sean iluminados, para que sepáis cuál es la esperanza de su llamamiento, cuáles son las riquezas de la gloria de su herencia en los santos.

The Message (El Mensage)
Vuestros ojos sean enfocados y aclarados, para que puedan ver exactamente lo que él los ha llamado hacer, alcanzando la inmensidad de esta gloriosa vida que tiene para los cristianos.

Dios quiere que podamos entender claramente las cosas espirituales, pero esto no puede lograrse a menos que la persona nazca de nuevo.

Pablo lo expresó muy claramente cuando dijo: "El hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente" (l Corintios 2: 14). 

El hombre que no conoce a Dios, es el hombre natural, aquel que está muerto espiritualmente y no puede entender las cosas de Dios.

Lo que es más, en los versiculos anteriores Pablo nos muestra el camino para entender las Escrituras.

1 Corintios 2:9-12
9 Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio,  ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman.
10 Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios.
11 Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios.
12 Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido.

En el nuevo nacimiento Dios colocó al Espíritu Santo en nosotros, el intérprete está en nosotros, así que debemos depender de Él a la hora de leer las Escrituras.


REGLA #4
INTERPRETAR LAS EXPERIENCIAS PERSONALES A LA LUZ DE LAS ESCRITURAS Y NO LAS ESCRITURAS A LA LUZ DE EXPERIENCIAS PERSONALES

Aquí hay un problema en el que los creyentes nos metemos muy comúnmente, tratamos de explicar las Escrituras basados en nuestras experiencias personales.

Me acuerdo, hace casi 30 años, de mi primera experiencia con el ayuno, en el grupo de jóvenes me habían dicho de que uno de los beneficios del ayuno era que Dios respondía nuestras oraciones, me mostraron algunos versos y contaron experiencias de respuestas.

Iba a postular a la universidad por primera vez, así que decidí asegurarme ayunando, y por supuesto no ingresé, había creído en las experiencias y no en la Biblia que no promete algo así.

Una experiencia es algo hermoso pero nunca un punto doctrinal para basar nuestra fe.

Cuanta gente conozco que le han colocado vellones a Dios, tal como lo hizo Gedeón (Jueces 6:36-40), le colocaron una prueba al Señor y terminaron siendo probados.

Nuestras experiencias nunca deben la fuente de interpretación de la Biblia sino todo lo contrario, debemos interpretar nuestras experiencias a la luz de la Biblia.

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