miércoles, octubre 16, 2013

Las Reglas de la Hermenéutica 12 - Principios teológicos de Interpretación 2

REGLA #22 
NO SE PUEDE CONSIDERAR BÍBLICA UNA DOCTRINA A MENOS QUE RESUMA E INCLUYA TODO LO QUE LAS ESCRITURAS TIENEN QUE DECIR SOBRE EL PARTICULAR


Mucha gente no llega a dar un total significado teológico de lo que estudia y termina yéndose por doctrinas extrañas porque solo toma ciertos pasajes acerca de un tema y no todo lo que la Biblia dice de un tema específico.

Para evitar este problema es muy útil realizar un estudio bíblico de tipo temático; es decir, escoges un tema, una idea o una enseñanza y estudias todos los pasajes que tengan algo que ver con la materia. 

Veamos tres tipos de estudios paralelos que nos ayudarán en nuestro propósito:

1. Estudio por palabra

Por ejemplo, emprendamos un estudio de la vida de Balaam. 

Su vida la encontramos principalmente entre los capítulos 22 al 24 de Números.

Balaam fue un profeta de Dios que se dejó tentar por una invitación del rey de Moab para que maldijese a Israel. 

¿Qué lecciones y conclusiones puedes sacar del estudio de su vida? 

Usando una Concordancia Bíblica podemos averiguar dónde se menciona más en la Biblia. 

El estudiar lo que dicen de él los escritores del Nuevo Testamento nos será de gran ayuda en nuestra evaluación de este misterioso personaje bíblico. 

Pedro dice que "amó el premio de la maldad" (2 Pedro 2: 15). Judas nos comenta que codiciaba el lucro (Judas 11). Juan agrega que enseñaba al rey de Moab "a poner tropiezo ante los hijos de Israel, a comer de cosas sacrificadas a los ídolos, y a cometer fornicación" (Apocalipsis 2: 14).

2. Por ideas 

Este método de estudio complementario difiere del anterior en que no podemos lograr nuestro objetivo buscando en la concordancia todas las referencias a esa palabra, como en el ejemplo de Balaam. 

Una idea abarca más de una palabra. 

Tomar como ejemplo el problema de la autoridad. 

Los principales sacerdotes y los ancianos del pueblo le preguntaron a Jesús: "¿Con qué autoridad haces estas cosas? ¿y quién te dio esta autoridad?” (Mateo 21: 23). 

Para hacer este estudio necesitaremos estudiar no solamente este pasaje sino también muchos otros pasajes de las Escrituras que hablan del tema. 

Moisés registra la primera rebelión del ser humano contra la autoridad (Génesis 3); las Escrituras también nos muestran a Dios actuando con toda severidad contra quienes rechazaron la autoridad de uno de sus siervos (Números 16). y hay muchos pasajes más.

3. Por doctrina

Este se refiere a estudios temáticos sobre las grandes doctrinas de la Biblia, como: los atributos de Dios, la naturaleza del hombre, la redención, la justificación, la santificación, etc.

En esta clase de estudio reunimos todos los datos informativos y declaraciones vinculadas al tema entresacados de la Biblia, y luego sacamos las conclusiones pertinentes. 

Es como armar un rompecabezas. 

A este proceso de razonamiento que va de las partes al todo se le denomina "razonamiento inductivo". 

Si vamos a estudiar la doctrina referente al “nombre de Jesús”  utilizando el modo inductivo, por ejemplo, buscaremos todos los pasajes que trataran sobre el tema, los estudiaremos uno por uno, y luego los reuniremos para hacer nuestras conclusiones definitivas.

El estudio bíblico inductivo tiene gran importancia en el desarrollo correcto de nuestras convicciones. Al estudiar las partes obtendrás un cuadro cada vez más claro y preciso del total.

Tengamos presente que lo que realmente vale requiere gran esfuerzo. Y esto es muy cierto en la formación de nuestras convicciones vitales. 

Hace falta estudiar la Biblia en forma cuidadosa y esmerada, sin dejar detalles pendientes. No existen los atajos para llegar a la meta. 

Nuestros estudios doctrinales moldearán nuestras convicciones espirituales, y estos sólo pueden ser obtenidos estudiando todo lo que la Biblia nos dice sobre cada tema en particular.

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