martes, octubre 31, 2006

El Bautismo con el Espíritu Santo 3

Como Recibir el Bautismo con el Espiritu

Lo primero que necesitas es saber que Dios lo ha provisto para ti.

Efesios 5:18 dice: “Sed llenos del Espíritu Santo;” esto es un mandamiento que Dios le hace a todos los creyentes.

¿Cómo puede pedirte Dios que hagas algo si es que no lo ha provisto para ti?

En Hechos 2:39, Pedro, dijo refiriéndose al Espíritu Santo: “Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare.”

Hechos 2:39 (Versión Amplificada)
39 Porque la promesa [del Espíritu Santo] es por ti y para ti y tus hijos, y por y para todos los que estén lejos, [inclusive] por y para todos los que el Señor nuestro Dios invite y les ofrezca que vengan a El.

La promesa es para todos, no es solo para el tiempo de los apóstoles, si Dios te ha ofrecido la salvación y tu la has aceptado, entonces el Bautismo del Espíritu Santo es para ti. Dios ya te proveyó el Bautismo del Espíritu Santo.

Lo segundo que debes hacer es pedirlo.

En 1 Juan 5:14-15 dice: “Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquier cosa que le pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.”

Hemos visto que la voluntad de Dios es que todos los creyentes reciban el Bautismo del Espíritu; así que si lo quieres solo debes pedirlo y el te lo dará.

Lucas 11:13 nos dice esto mas claramente: “Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?”

Yo tengo cuatro hijos, yo los amo y quiero que tengan las mejores cosas; ¿cuánto más Dios?

En este pasaje Dios nos dice que si le pedimos el Espíritu Santo nos lo dará, que estás esperando para hacerlo.

Haz esta oración ahora:

Padre Celestial te pido conforme a tu Palabra que me des el Espíritu Santo. Creo que en este momento soy Bautizado con el Espíritu, en el nombre de Jesús, amén

Lo tercero que debes hacer es creer que recibes.

En Marcos 11:23 dice: “Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.”

Si le has pedido algo a Dios debes creer que ya lo has recibido; que ya es tuyo.

Es como cuando tienes ganas de comerte una pizza y llamas por teléfono a la pizzería para que te envíen una a tu casa. Tu sabes que antes de 30 minutos estará en tu casa, ¿no es cierto?

De la misma forma que sabes que esa pizza llegará a tu casa, debes de estar seguro que ya tienes lo que le has pedido a Dios.

Al momento que oras debes creer que el Espíritu Santo ha entrado en tu interior, y que has sido bautizado en el Espíritu Santo.

Lo cuarto que debes hacer es escuchar en tu interior el nuevo idioma que Dios te da.

Hemos visto que la señal inicial del Bautismo el Espíritu Santo es hablar en lenguas. Al momento que crees que has recibido el Bautismo del Espíritu, vas ha escuchar en tu interior un idioma que no conoces, puede que sea una frase, una palabra o una sílaba.

Cuando mis hijos nacieron ellos no me dijeron un día: “Hola Papi, hoy día he empezado ha hablar.” No ellos empezaron diciendo “pa,” “ma,” luego dijeron “mamá,” “papá,” y después poco a poco fueron añadiendo palabras a su vocabulario.

Igual ocurre a veces cuando una persona recibe el Espíritu Santo, he visto personas que empiezan diciendo “ba,” o “abba” y luego empezaron a hablar poco a poco de una manera fluida.

Otras personas recibirán una palabra, una frase o un idioma, no importa lo que recibas, es algo sobrenatural que viene de Dios.

Cuando yo recibí empecé ha hablar un idioma, pero esa fue mi experiencia; Dios es un Dios personal, y El hará algo especial para ti.

Lo quinto que debes hacer es actuar en fe.

En Hechos 2:4 dice: "Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas según el Espíritu le daba que hablasen.”

Este punto va ligado con el anterior. El Espíritu Santo les dio las palabras que hablasen. Fueron palabras que salieron del interior de ellos; fueron cosas que vinieron de su interior. Pero, fueron ellos los que la hablaron.

Tu acto de fe es hablar las palabras que salen de tu interior. Tu tienes que decirlas.

No ores en tu idioma nativo, o en alguno que ya conoces, empieza ha hablar ese idioma que Dios te ha dado.

Una vez que los has recibido continúa hablándolo una y otra vez, recuerda que es una experiencia continua.

sábado, octubre 28, 2006

El Bautismo con el Espiritu Santo 2

Doctrina de Bautismos

Por tanto, dejando ya los rudimentos de la doctrina de Cristo, vamos adelante a la perfección; no echando otra vez el fundamento del arrepentimiento de obras muertas, de la fe en Dios, de la fe en Dios, DE LA DOCTRINA DE BAUTISMOS, de la imposición de manos, de la resurrección de los muertos y del juicio eterno. Y esto haremos, si Dios en verdad lo permite.
- Hebreos 6:1-3

Es interesante ver que en este pasaje se habla de la doctrina de bautismos. No nos habla de un solo bautismo, sino de varios bautismos, por los que un creyente debería pasar.

Voy a tocar este punto porque muchos creyentes dicen: “Yo ya recibí todo el Espíritu Santo que se necesita cuando recibí a Jesús.” Lo cual solo es cierto en parte, y sabemos que toda verdad a medias es una mentira.

En esta parte veremos los diversos tipos de bautismo que vemos en Nuevo Testamento; y en especial los que se refieren al creyente. En la Biblia nos habla de varios tipos de bautismos: el bautismo para arrepentimiento de Juan, el bautismo en agua del creyente, el bautismo del Espíritu Santo y el bautismo del creyente en el cuerpo de Cristo.

En todo bautismo hay tres elementos: El bautizador, la persona bautizada y el elemento en que se es bautizado

El Bautismo para Arrepentimiento de Juan el Bautista

Este bautismo, fue un bautismo de arrepentimiento como preparación de la venida del Mesías. Era un bautismo de arrepentimiento para perdón de pecados era especialmente para los judíos, como preparación para la venida de su Mesías; del cual Juan fue precursor.

Mateo 3:1,5,6
1 En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea.
5 Y salía a él Jerusalén, y toda Judea, y toda la provincia alrededor del Jordán,
6 y eran bautizados por en el Jordán, confesando sus pecados.

En este bautismo se ven tres elementos, los cuales se usan en cada uno de los diferentes tipos de bautismo. En primer lugar se halla el bautizador. En este caso el bautizador es Juan. En segundo lugar esta el elemento en el que se bautiza. Este elemento es el agua; ya que Juan bautizaba a la gente en el río Jordán. En tercer lugar se encuentra el bautizado. Los bautizados eran las personas que venían al Jordán para arrepentirse de sus pecados y prepararse para la venida del Mesías.

El Bautismo en Agua del Creyente

El bautismo en agua del creyente se ve en Mateo 28:19, dentro de la Gran Comisión: “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.”

Un ejemplo del bautismo de agua se ve en la predicación de Felipe al eunuco etíope:

Hechos 8:35-38
35 Entonces Felipe, abriendo su boca, y comenzando desde esta escritura, le anunció el evangelio de Jesús.
36 Y yendo por el camino llegaron a cierta agua, y dijo al eunuco: Aquí hay agua; ¿qué impide que yo sea bautizado?
37 Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes. Y respondiendo, dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios.
38 Y mandó parar el carro; descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco y lo bautizó.

En este pasaje vemos en primer lugar el requisito para ser bautizado en agua: creer en Jesucristo; es decir, ser un creyente. También vemos los tres elementos del bautismo: El bautizador es un discípulo, quien bautizaba en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo; la persona bautizada es un creyente que ha oído y creído la Palabra; y el elemento es el agua.

El Bautismo con el Espíritu Santo

El bautismo con el Espíritu, también llamado la promesa del Padre se ve en Hechos 1:4-5: “Y estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del Padre, la cual, les dijo oísteis de mí. Porque Juan ciertamente bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días.”

En el evangelio de Juan vemos quien es el que bautiza con el Espíritu Santo.

Juan 1:29-34
El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.
30 Este es aquel de quien yo dije: Después de mí viene un varón, el cual es antes de mí, porque era primero que yo.
31 Y yo no lo conocía; mas para que fuese manifestado a Israel, por esto vine yo bautizando con agua.
32 También dio Juan testimonio, diciendo: Vi al Espíritu Santo que descendía del cielo como paloma, y permaneció sobre él.
33 Y yo no le conocía; pero el que me envió a bautizar con agua, aquel me dijo: Sobre quien veas descender el Espíritu y que permanece sobre él, ese es le que bautiza con el Espíritu Santo.
34 Y yo le vi, y he dado testimonio que este es el Hijo de Dios.

Jesucristo es el que bautiza con el Espíritu Santo, él es el bautizador. El elemento es el Espíritu Santo. ¿Quiénes son los bautizados? En Hechos 2:1-4 dice: “Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos (los ciento veinte hermanos – Hechos 1:13-15). Y de repente vino del cielo como un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas según el Espíritu le daba que hablasen.”

También podemos ver en Hechos 8:14-17; 9:17; 10:44-46 y 19:1-7, que el bautismo con el Espíritu Santo es para los creyentes.

Hace unos años estaba con mi esposa en el hospital, pues debían tomarle una ecografía para saber el estado de su embarazo. Mientras esperaba salí a conversar con un hermano que tenía un puesto de golosinas en las afueras del hospital, Mientras conversábamos, le mostré estas escrituras. Le pregunté si creía que iba ha recibir el Espíritu Santo y me dijo que si; así que le impuse las manos y empezó a hablar en lenguas. Había recibido el Espíritu Santo.

De estos pasajes vemos que el que es bautizado es el creyente.

Entonces: Jesús es el que bautiza; el Espíritu Santo es el elemento en que se bautiza; y, el creyente en Jesucristo es el que es bautizado.

El Bautismo del Creyente en el Cuerpo de Cristo

En 1 Corintios 12:13 dice: “Porque por un solo Espíritu fuimos todos (los creyentes) bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu.”

El Bautismo del Creyente en el Cuerpo de Cristo es aquel en el que el creyente nace de nuevo y es injertado en el Cuerpo de Cristo. Es interesante notar que este bautismo es diferente al bautismo en agua del creyente.

Aquí el bautizador es el Espíritu Santo; el bautizado es el creyente; y el elemento en que es bautizado es el Cuerpo de Cristo.

Este bautismo ocurre cuando nacemos de nuevo. El Espíritu Santo nos injerta dentro del Cuerpo de Cristo. Pasamos a formar parte de la Iglesia. Nos convertimos en hijos de Dios. El bautismo de agua, por otro lado, es una declaración pública de la fe que hemos tomado. Es decirle a Dios, a los hombres y Satanás que hemos decidido seguir a Jesucristo.

Por este motivo en Marcos 16:15-16 dice: “Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado será salvo; mas el que no creyere (no dice el que no fuere bautizado) será condenado.”

Vemos aquí que el creer es lo esencial para salir de la condenación. El bautismo en agua tiene su importancia, y todo creyente debería hacerlo; pero no es lo que nos salva; como hemos dicho, es por el creer.

Yo creo que todo creyente debería bautizarse en agua lo mas pronto posible; debido a que, al obedecer al Señor en esta ordenanza, su entrega al Señor tendrá mayor significado; pero debe entender que eso no le da la salvación.

En 1 Corintios Pablo es claro respecto a la misión de la iglesia:

1 Corintios 1:17
17 Pues no me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el evangelio; no con sabiduría de palabras, para que no se haga vana la cruz de Cristo.

Dios nos envió a predicar el evangelio, esa es la misión de la Iglesia.

Yo recibí a Cristo el 4 de Noviembre de 1979, fui bautizado en el Espíritu Santo el 2 de Enero de 1980, y fui bautizado en agua en Mayo de 1982. A finales de 1980 me repartieron un folleto de un grupo cristiano que se reunía cerca de mi casa. Decidí ir el domingo en la mañana; pues, yo me reunía en las tardes. Ya tenía cerca de un año de creyente, había casi terminado de leer la Biblia por primera vez, oraba, estaba predicando el evangelio, siendo guiado y usado por Dios. Pero llego a este lugar y me dicen que si no soy bautizado en agua no soy salvo. El confesar a Jesús como Señor de mi vida no había sido suficiente, necesitaba algo más.

Mi abuelita paterna recibió a Jesús a los 96 años, 3 días antes de morir. Una mañana ella empezó a gritar desesperada, estaba viendo el infierno, veía gente que se quemaba y no quería ir ahí. Mi esposa y yo la escuchamos y fuimos a su cuarto, mientras yo oraba en lenguas, ella la guiaba a Jesús, después de tres horas, la paz estaba en ella. Todo cambió, cuando Cristo entró en su corazón ella tuvo otra visión, ella empezó a ver a mi abuelo, que había partido al cielo 20 años antes, y a otros familiares. Y le dijo a mi abuelo que pronto iba ha estar con él. Los días siguientes, ella decía, que Jesús era bello y maravilloso. A los tres días ella partió al cielo sin dolor.

No tuvo tiempo para bautizarse; había estado 6 meses en cama, y no se levantó. Sin embargo, nadie me va ha decir que se fue al infierno por no bautizarse. Eso no es bíblico. Ella creyó en Jesús y lo confesó como su Señor.

Este grupo estaba equivocado, el bautismo en agua no nos salva; ciertamente es una experiencia espiritual, pero no es requisito para la salvación. Sin embargo hay un bautismo que entra en acción cuando nacemos de nuevo, el bautismo del creyente dentro del cuerpo. Esto es el nacer del Espíritu de Juan 3.

viernes, octubre 27, 2006

El Bautismo Con El Espíritu Santo 1

Introducción


Y en los postreros días, dice Dios, derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; vuestros jóvenes verán visiones y vuestros ancianos soñaran sueños. Y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días derramaré de mi Espíritu, y profetizarán. Y daré prodigios arriba en el cielo, y señales abajo en la tierra, sangre fuego y vapor de humo; el sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día del Señor, grande y manifiesto; y todo aquel que invocare el nombre del Señor será salvo.

- Hechos 2:17-21

Este pasaje nos habla de un derramamiento que ocurrirá en el tiempo final; el derramamiento del Espíritu Santo.

Desde el siglo pasado este ha sido una temas controversiales de la iglesia. Comenzando en el avivamiento de la calle Azusa en 1906, de donde se extendió por medio de las iglesias pentecostales y luego con el movimiento carismático hasta el día de hoy.

El día de hoy vivimos en la etapa del último gran avivamiento, y una de las características de él es que millones de creyentes caminarán con la plenitud y poder del Espíritu Santo. Pero todo eso empieza cuando recibimos el Bautismo del Espíritu Santo

domingo, octubre 22, 2006

Orígenes del Pentecostalismo

Los primeros "Pentecostales" modernos aparecieron en 1901 en Topeka, Kansas en la escuela Bíblica Betel conducida por Charles Fox Parham, maestro de Santidad y ex pastor Metodista.

La primera persona en ser bautizada con el Espíritu Santo fue Agnes Ozman, una de las estudiantes de la Escuela Bíblica Betel, quien habló en lenguas el primer día del nuevo siglo, el primero de Enero de 1901.

Como resultado de este Pentecostés de Topeka, Parham formuló la doctrina de que las lenguas eran la "Evidencia Bíblica" del bautismo con el Espíritu Santo.

Parham fundó un movimiento eclesiástico el cual llamó "Fe Apostólica" y comenzó a tener avivamientos través del Medio Oeste Americano para promover esta nueva experiencia.

Fue en 1906, cuando el Pentecostalismo consiguió atención mundial a través del avivamiento de la Calle Azuza de Los Ángeles, California, dirigidos por el predicador Africo-Americano William Joseph Seymour.

El aprendió acerca del bautismo con el Espiritu Santo y su evidencia inicial de hablar en lenguas en una escuela Bíblica que Parham condujo en Houston, Texas en 1905. Invitado a pastorear una congregación negra de Santidad en Los Ángeles en 1906, Seymour abrió su histórica reunión en Abril, 1906 en un edificio de una antigua Iglesia Africana Metodista Episcopal (AME) en 312 Calle Azusa en el centro de Los Ángeles.

Por mas de tres años, la "Misión Apostólica de Fe" de la calle Azusa condujo tres servicios al día, siete días a la semana, donde miles de personas recibieron el bautismo con el Espíritu Santo y su evidencia de hablar en lenguas.

Este avivamiento se propagó por medio de 'La Fe Apostólica', un periódico que Seymour enviaba gratuitamente a 50,000 subscriptores.

De la calle Azusa, el Pentecostalismo se propagó rápidamente alrededor del mundo y comenzó a adelantar hasta convertirse en una de las mayores fuerzas del cristianismo teniendo en la actualidad más de 500 millones de miembros entre pentecostales y el movimiento carismático que surgió posteriormente.



viernes, octubre 20, 2006

Algo se está Perdiendo

Al participar en diversos foros cristianos por Internet, me he encontrado con que muchos creyentes pentecostales se están alejando de lo que creían los padres de este movimiento y ya no aceptan el hablar en lenguas como la evidencia del bautismo con el Espíritu Santo..

Esta misma conclusión la tuvo la Fundación Pew al realizar una encuesta diez países del mundo en la que descubrió que muchos pentecostales no hablan en lenguas

El hablar en lenguas, el cual ha sido un distintivo del pentecostalismo desde sus inicios, no es practicado por un gran número de creyentes carismáticos y pentecostales, según esta encuesta..

Este estudio que fue presentado recientemente por el Foro Pew sobre religión y vida pública. Los investigadores descubrieron que en seis de los diez países examinados, cerca del 40 por ciento de los pentecostales dijeron que nunca oran o hablan en lenguas.

John Green, asociado en jefe del Foro Pew sobre Religión y Vida Pública, y científico político de la Universidad de Akron, en Ohio; dijo “Pienso que la creencia pentecostal clásica de que hablar en lenguas era la evidencia verdadera del segundo bautismo del Espíritu Santo, por lo menos en la práctica, no es aceptada extensamente alrededor del mundo”.

Conversando en foro un hermano me habló que en su iglesia eran "Pentecostales Conservadores" y que no creían que todos los bautizados con el Espíritu Santo deberían hablar en lenguas, solo algunos.

Antes de decirles lo que le respondí, veamos los que dice Wikipedia acerca de la palabra conservador:

"Los conservadores son especialmente favorables a la continuidad en las formas de vida colectiva y adversas a los cambios bruscos o radicales."

Yo le respondí al hermano: "Un conservador es el que mantiene el status quo, y en el movimiento pentecostal el status quo es que los creyentes reciban el bautismo con el Espíritu Santo y que hablen en lenguas. ¿Que hubiera dicho Seymour de su posición? El creyente pentecostal que usted define como conservador, en realidad es un disidente o un progresista del movimiento pentecostal."

El Movimiento Pentecostal, que tiene sus raíces en la Iglesia Metodista y el Movimiento de Santidad, encuentra sus inicios en 1901, cuando Charles Fox Parham, abre su instituto Bethel en Topeka, Kansas.

Una de las preguntas que tenían era cual fue la evidencia que tuvieron los primeros creyentes de haber recibido el bautismo del Espíritu Santo en el libro de Hechos de los Apóstoles, todos los alumnos estudiaron esa noche y a la mañana siguiente concordaron que la evidencia era que hablaron en lenguas.

Esa noche tuvieron una reunión y varios recibieron el bautismo con el Espíritu Santo con la evidencia de hablar en otras lenguas, con el correr de los días todos lo habían recibido y hablaban en lenguas.

Uno de los que recibieron fue William Seymour, quien en 1906 alquilo un establo en la Calle Azusa en Los Ángeles, California, donde la gente iba a buscar el bautismo con el Espíritu Santo y la evidencia era que hablaban en lenguas. Y por ese motivo se les llamo pentecostales.

Pentecostalismo sin lenguas no es pentecostalismo.

Este año se cumplen 100 años del inicio del Movimiento Pentecostal, y desde que empezó decenas de millones de personas han recibido el Bautismo con el Espíritu Santo con la evidencia de hablar en otras lenguas.

Posteriormente, aparece el Movimiento Carismático, donde el fuego pentecostal entró en iglesias tradicionales,

La fecha referencial del inicio de este movimiento es el 3 de abril de 1960, en Van Nuys (California, USA), cuando en el púlpito de una iglesia episcopal, Dennis Bennett anunciaba haber hablado en lenguas.

De ahí este fuego se extendió por todos lados, incluso en 1967 entró a la iglesia católica.

La característica de este movimiento, fue que "hablaron en otras lenguas" (título de un famoso libro de esa época).

No podemos perder ese fuego, no podemos perder nuestra herencia.

Desde Parham y Seymour, pasando por Smith Wigglesworth, Lester Sumrall, Charles Price, Kenneth Hagin y muchos grandes pentescostales del pasado y el presente, ellos hablaron en otras lenguas.

Mantengamos ese fuego, y continuemos hablando en lenguas, no perdamos aquello que ha sido la base de nuestro movimiento.

Recuerdo una frase que me enseñaron hace años: "El Bautismo con el Espíritu Santo, con la evidencia de hablar en lenguas, es la llave ha lo sobrenatural."

Estando por entrar en este último gran mover de Dios sobre la tierra, esa frase se vuelve relevante para nosotros.

Que Dios los siga bendiciendo