martes, julio 29, 2008

Como Ser Dirigido Por el Espíritu Santo - Parte 9

¿Está en línea con la Palabra?

En otras ocasiones, la voz interior nos habla. Cuando recibimos dirección a través de esta voz interior, siempre será conforme a la Palabra; cuando el Espíritu de Dios se mueve, siempre se mueve en acuerdo con la Palabra, si no está en acuerdo con la Palabra, no es el Espíritu de Dios. La Biblia es inspirada por el Espíritu, y será de acuerdo con la Palabra, si es que está hablándole el Espíritu.

Recuerde que la Biblia dice que hay muchas voces en este mundo. Conozco gente que dice haber oído algún tipo de voz; sé si están en lo correcto o no en el mismo instante que comienzan a decirme lo que han oído. Conozco la Palabra, por consiguiente sé si está en acuerdo con la Palabra o no.

Una vez una hermana que había sido una cristiana maravillosa y una gran bendición para la iglesia. Claro, el diablo puede robar a la gente, si logra extraviarlos, en cuanto a su influencia cristiana y testimonio, y hacer de ellos una maldición en vez de una bendición.

Esa mujer le dijo a un ministro acerca de una revelación que el Señor le había dado. El ministro le respondió: "No puedo aceptar eso porque no está en acuerdo con la Palabra".

"Pero sé que el Señor me habló", le dijo ella; "Yo lo escuché". Entonces, habló de una visión que había visto.

El ministro le repitió: "Pero no es bíblico", y comenzó a citar escrituras que contradecían lo que ella estaba diciendo. Al final le pregunté: "¿Puede darme algún verso para respaldar tu revelación?"

Ella le dijo: "Bueno, no, no puedo".

El ministro le dijo que abriera su Biblia en cierto pasaje de la Escritura. Pues sabía que si leía ese capítulo contradeciría todo lo que ella estaba diciendo. Ella leyó los versos, cerró la Biblia y le dijo: "Esta bien, pero con Biblia o sin Biblia, sé que Dios me habló y me dio esta revelación; me voy a quedar con ella".

El ministro le dijo: "Dios no te habló; si lo hubiera hecho, te habría hablado en línea con la Palabra; y no tiene que asumir que es así porque yo lo diga, puedes leerlo en tu Biblia".

Ella persistió: "Con Biblia o sin Biblia, me voy a quedar con mi revelación".

"Muy bien", le contesto el ministro finalmente, "quédate con tu revelación, pero yo voy a quedarme con la de Dios".

Hay personas muy queridas que se han alejado por oír voces; hay muchas voces en el mundo. No debemos aceptar nada sin examinarlo a la luz de la Palabra.

Dios sí se comunica con nosotros por medio de nuestros espíritus, pero no se trata de escuchar voces; no se trata de orar para escuchar algo. Si El nos habla, bien; pero si no lo hace, tenemos su Palabra, y podemos caminar a la luz de ella.

sábado, julio 19, 2008

Como Ser Dirigido Por el Espíritu Santo - Parte 8

La Voz Interior

El Espíritu Santo también nos guía por medio de lo que es conocido como la voz interior. Cuando el Espíritu Santo habla en nuestro interior, esto será con un poco más de autoridad que el testigo interior. Cuando la voz del Espíritu Santo habla, esta es aún una voz interior, pero es tan real, que casi podemos voltearnos para mirar para ver quien nos habló.

El nos habla con lo que parece ser una voz audible, aunque puede no ser audible para nadie alrededor nuestro; en realidad, no la escuchamos con el oído físico.

En el Antiguo Testamento leemos del joven Samuel, que tenía tan solo 12 años de edad, y escuchó una voz hablándole en la noche. "Samuel", llamó la voz; él pensó que era Elí quien le estaba llamando, de modo que se levantó y fue a la habitación de Elí para preguntarle que quería. Elí le dijo que él no estaba llamándolo. Samuel regresó a la cama, en seguida, pero escuchó otra vez - "Samuel". El se levantó y fue de nuevo donde Elí; estaba seguro que Elí estaba llamándole, entonces, Elí entendió que Dios estaba hablándole a Samuel y le dijo que respondiera a la voz la próxima vez que la oyera. Cuando lo hizo, el Señor comenzó a hablarle.

Esa no fue una voz audible; le pareció audible a Samuel, pero no lo era. Si lo hubiera sido, Elí también la habría escuchado, pues no se encontraba lejos de Samuel. Era Dios quien estaba llamando a Samuel (1 Samuel 3).

A veces, hay una similitud entre el testigo interior y la voz interior. Algunas veces el testigo es más claro, y algunas veces menos claro. El testigo, es simplemente una señal de alto o de siga adelante; a veces, es como un detector sonoro interno para obtener nuestra atención.