sábado, febrero 07, 2009

La Guerra Espiritual - La Buena Batalla de la Fe - Parte 4

Pero, vemos que hay muchos cristianos derrotados por el diablo, ¿qué pasó?

No han entendido que el campo de batalla es en la mente.

En 2 Corintios 10:3-5 vemos la naturaleza de nuestra batalla espiritual: “Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo” (Reina Valera 1960).

El diablo trabaja en la mente trayendo opresión y atadura por medio del engaño y la manipulación, pero debemos darnos cuenta que ya es un enemigo derrotado; Jesús ya desató y deshizo todo el poder que tenía en nuestra contra.

Satanás ha apelado a las mismas tácticas desde el principio, podemos verlo desde la misma creación, cuando elaboró su plan para adueñarse de ella.

En Génesis 3:1-6 vemos como trabajo con Eva en la tentación: “Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer; pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis. Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal. Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella” (Reina Valera 1960).

Aquí se ve claramente el como Satanás manipuló a Eva torciendo las escrituras y diciéndole una verdad a medias.

Usó la táctica con la que envenenaron a Blancanieves, le trajo a Eva una manzana podrida que externamente había sido decorada para verse muy bien.

Jesús mismo en su ministerio también tuvo que enfrentarse a una situación similar, cuando fue tentado por el diablo en Lucas 4:1-12.

Veamos este pasaje en la versión Reina Valera 1960.

Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán, y fue llevado por el Espíritu al desierto por cuarenta días, y era tentado por el diablo. Y no comió nada en aquellos días, pasados los cuales, tuvo hambre.

Entonces el diablo le dijo: Si eres Hijo de Dios, di a esta piedra que se convierta en pan. Jesús, respondiéndole, dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra de Dios.

Y le llevó el diablo a un alto monte, y le mostró en un momento todos los reinos de la tierra. Y le dijo el diablo: A ti te daré toda esta potestad, y la gloria de ellos; porque a mí me ha sido entregada, y a quien quiero la doy. Si tú postrado me adorares, todos serán tuyos. Respondiendo Jesús, le dijo: Vete de mí, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él solo servirás.

Y le llevó a Jerusalén, y le puso sobre el pináculo del templo, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate de aquí abajo; porque escrito está: A sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden; y, en las manos te sostendrán, para que no tropieces con tu pie en piedra. Respondiendo Jesús, le dijo: Dicho está: No tentarás al Señor tu Dios.

Y cuando el diablo hubo acabado toda tentación, se apartó de él por un tiempo.

Aquí Jesús se enfrentó con el diablo, pero no se dejó vencer y nos mostró el camino para caminar en esa victoria que es vencerlo por medio de la Palabra de Dios.

Así que no depende de Dios, ni del diablo que seamos oprimidos y atados, depende solamente de nosotros, porque la obra de victoria ya fue hecha.

sábado, enero 31, 2009

La Guerra Espiritual - La Buena Batalla de la Fe - Parte 3

En Hebreos 2:14 podemos ver más acerca de esta victoria: “Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo” (Reina Valera 1960).

Veamos este pasaje en otras versiones para poder entender mejor lo que fue esta gran victoria.

Hebreos 2:14 (Nuevo Testamento de Arcas y Fernández)
14 Y como los miembros de una familia participan de una misma carne y sangre, también Jesús comparte carne y sangre con los hombres. Puede así, con su muerte, reducir a la impotencia al señor de la muerte, es decir, al diablo.

Hebreos 2:14 (Biblia Latinoamericana)
14 Puesto que esos hijos son de carne y sangre, Jesús también experimentó esta misma condición y, al morir, le quitó su poder al que reinaba por medio de la muerte, es decir, al diablo.

Hebreos 2:14 (Nueva Versión Internacional)
14 Por tanto, ya que ellos son de carne y hueso, él también compartió esa naturaleza humana para anular, mediante la muerte, al que tiene el dominio de la muerte; -es decir, al diablo.


Vemos que Jesús no solo le quito todo su poder al diablo, lo anuló, lo redujo a la impotencia y lo destruyó (su poder).

El término destruir que usa en la Reina Valera es katargéo; que significa: estar ó dejar enteramente inmóvil (inútil), inutilizar, invalidar, libre, abolir, acabar, dejar, deshacer, desligar, destruir, perecer, quitar, suprimir.

Satanás no fue aniquilado sino despojado de todo su poder, el poder que tenía sobre la muerte y el Hades ya fue quebrado; ahora Jesús es el que posee las llaves; Jesús es el que tiene la autoridad.

Por eso, cuando nos enfrentamos a Satanás y su ejército nos enfrentamos a enemigos que han sido despojados de poder; cuyo poder se anuló y redujo a la impotencia por causa de Jesús.

Por ese motivo es que en Romanos 8:37 dice: “Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó” (Romanos 8:37).

Esta frase “mas que vencedores” siempre me llamó la atención, ¿de que está hablando?

Dicen que después de una terrible pelea, en la que casi pierde pero que finalmente ganó, el campeón mundial de boxeo de peso completo recibió su cheque por 20 millones de dólares.

Había peleado y había ganado, era el vencedor.

Cuando llegó a su casa y abrió contento la puerta vió que su esposa lo esperaba con un bate de beisbol y que le decía: “Cariño, ¿Qué tienes para mí?”

Así que el campeón simplemente extendió la mano y le dio el cheque del premio por el que había luchado tan duramente.

¿Quién fue el vencedor? El esposo.

¿Quién fue más que vencedor? La esposa.

La esposa disfrutó de algo por lo que no había hecho nada.

Esa es la idea de que somos más que vencedores; Jesús venció al diablo por nosotros y ahora es que podemos disfrutar de esa victoria.

jueves, enero 29, 2009

La Guerra Espiritual - La Buena Batalla de la Fe - Parte 2

Eso es lo que está pasando el día de hoy; la guerra espiritual se ha vuelto muy popular; encontramos, conferencias, Biblias, posters, libros de estudio, polos y hasta juguetes; los escuchamos en la radio, en la televisión por todos lados.

Se han ido al otro extremo.

Pero, ¿el creyente debe hacer guerra espiritual?

Veamos lo que dice la Biblia.

En 1 Juan 3:8 dice: “El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo” (Reina Valera 1960).

La Biblia del Pueblo de Dios lo dice así: “Pero el que peca procede del demonio, porque el demonio es pecador desde el principio. Y el Hijo de Dios se manifestó para destruir las obras del demonio.”

Wuest comenta acerca de esta palabra deshacer: “’Destruir’ es en el texto griego luo, ‘aflojarse, disolver’ Westcott comenta: ‘Las obras del diablo son representadas como teniendo una cierta consistencia y cierta coherencia. Muestran un tipo de frente sólido. Pero Cristo, con Su aparición, los ha revelado en completa insustanciabilidad. Él 'ha deshecho' las aparentes ataduras por las cuales fueron sujetados’ Pero Él ha hecho más que eso. Por la sangre de la Cruz que Él pagó por el pecado, hizo una vía de escape del enemigo principal de las almas de hombres, derrotando los propósitos del diablo, y finalmente causando su caída completa.”

Es la misma palabra que se usó en Lucas 3:16: “Respondió Juan, diciendo a todos: Yo a la verdad os bautizo en agua; pero viene uno más poderoso que yo, de quien no soy digno de desatar la correa de su calzado; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego” (Reina Valera 1960).

Esta palabra nos da la idea de desatar el nudo de un zapato; y es la figura que nos da Juan el Bautista cuando hablaba de Jesús en este pasaje.

También vemos está palabra en la sanidad de la mujer encorvada, en Lucas 13:10-16: "Enseñaba Jesús en una sinagoga en el día de reposo; y había allí una mujer que desde hacía dieciocho años tenía espíritu de enfermedad, y andaba encorvada, y en ninguna manera se podía enderezar. Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: Mujer, eres libre de tu enfermedad. Y puso las manos sobre ella; y ella se enderezó luego, y glorificaba a Dios. Pero el principal de la sinagoga, enojado de que Jesús hubiese sanado en el día de reposo, dijo a la gente: Seis días hay en que se debe trabajar; en éstos, pues, venid y sed sanados, y no en día de reposo. Entonces el Señor le respondió y dijo: Hipócrita, cada uno de vosotros ¿no desata en el día de reposo su buey o su asno del pesebre y lo lleva a beber? Y a esta hija de Abraham, que Satanás había atado dieciocho años, ¿no se le debía desatar de esta ligadura en el día de reposo?" (Reina Valera 1960).

Esta es la obra que Jesús estuvo haciendo durante su ministerio, desatando todas las ataduras del diablo en contra de la gente.

Hechos 10:38 es bien claro respecto a esto: “Cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él" (Reina Valera 1960).

domingo, octubre 26, 2008

La Guerra Espiritual - La Buena Batalla de la Fe - Parte 1

Capítulo 1
La Buena Batalla de la Fe

Por lo demás, fortalézcanse en el Señor y en el poder de su fuerza.
Revístanse con toda la armadura de Dios para que puedan estar firmes contra las insidias del diablo.
Porque nuestra lucha no es contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los poderes (gobernantes) de este mundo de tinieblas, contra las fuerzas espirituales de maldad en las regiones celestes.
Por tanto, tomen toda la armadura de Dios, para que puedan resistir en el día malo, y habiéndolo hecho todo, estar firmes.
Estén, pues, firmes, ceñida su cintura con la verdad, revestidos con la coraza de la justicia, calzados los pies con la preparacion para anunciar el evangelio de la paz.
Sobre todo, tomen el escudo de la fe con el que podrán apagar todos los dardos encendidos del maligno.
Tomen también el casco de la salvacion, y la espada del espíritu que es la palabra de Dios.
Con toda oración y súplica oren en todo tiempo en el Espíritu, y así, velen con toda perseverancia y súplica por todos los santos.

- Efesios 6:10-18 (Nueva Biblia de los Hispanos.


Para definir la armadura de Dios hay una serie de preguntas que debemos hacernos: ¿Qué es? ¿Por qué motivo es Pablo usó ésa ilustración? ¿Qué podemos aprender de ella? ¿Cómo podemos aplicarla a nuestras vidas?

Veamos la Batalla Espiritual desde una perspectiva Bíblica.

En estos últimos años se ha escuchado mucho acerca de la guerra espiritual, y la gente ha quitado el balance de lo que es la verdadera batalla espiritual.

En 2 Corintios 2:11 dice: “Para que Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros; pues no ignoramos sus maquinaciones” (Reina Valera 1960).

La Biblia EUNSA lo traduce así: “Para que no seamos engañados por Satanás, ya que no desconocemos sus propósitos.”

No debemos ignorar los propósitos y maquinaciones del diablo, pero tampoco debemos irnos al otro lado, llegando a un extremismo en que todo lo veamos demonios.

Hace años una hermana veía todo demonios, en cada cosa, en cada lugar veía uno. Un día en una reunión de liderazgo, estaban tomando un café, y cuando la hermana levantó la tapa de la azucarera, el Pastor golpeo su mano para impedir que levante la tapa y le dijo: “¡No!”

La hermana sorprendida le preguntó: “¿Por qué Pastor?” Y el Pastor le respondió: “Hermana, no vaya a suceder que se escape el demonio del azúcar.”

La hermana se dio cuenta de lo que le dijo el Pastor y cambió su forma de pensar en cuanto al tema de los demoios.

La gente no se da cuenta pero al hacer esto y ver al diablo en todas partes, lo único que hacen es glorificarlo.

Son como la hermana que testificó en un servicio: “Hermanos el diablo me persiguió toda la semana; ¡bendito sea su santo nombre!”

Realmente la hermana no quería glorificar al diablo, pero al pasársela todo el tiempo hablando de él, y de las cosas que le hacía, sin darse cuenta le dio la gloria.

Eso es lo que está pasando el día de hoy; la guerra espiritual se ha vuelto muy popular; encontramos, conferencias, Biblias, posters, libros de estudio, polos y hasta juguetes; los escuchamos en la radio, en la televisión por todos lados.

Se han ido al otro extremo.

martes, julio 29, 2008

Como Ser Dirigido Por el Espíritu Santo - Parte 9

¿Está en línea con la Palabra?

En otras ocasiones, la voz interior nos habla. Cuando recibimos dirección a través de esta voz interior, siempre será conforme a la Palabra; cuando el Espíritu de Dios se mueve, siempre se mueve en acuerdo con la Palabra, si no está en acuerdo con la Palabra, no es el Espíritu de Dios. La Biblia es inspirada por el Espíritu, y será de acuerdo con la Palabra, si es que está hablándole el Espíritu.

Recuerde que la Biblia dice que hay muchas voces en este mundo. Conozco gente que dice haber oído algún tipo de voz; sé si están en lo correcto o no en el mismo instante que comienzan a decirme lo que han oído. Conozco la Palabra, por consiguiente sé si está en acuerdo con la Palabra o no.

Una vez una hermana que había sido una cristiana maravillosa y una gran bendición para la iglesia. Claro, el diablo puede robar a la gente, si logra extraviarlos, en cuanto a su influencia cristiana y testimonio, y hacer de ellos una maldición en vez de una bendición.

Esa mujer le dijo a un ministro acerca de una revelación que el Señor le había dado. El ministro le respondió: "No puedo aceptar eso porque no está en acuerdo con la Palabra".

"Pero sé que el Señor me habló", le dijo ella; "Yo lo escuché". Entonces, habló de una visión que había visto.

El ministro le repitió: "Pero no es bíblico", y comenzó a citar escrituras que contradecían lo que ella estaba diciendo. Al final le pregunté: "¿Puede darme algún verso para respaldar tu revelación?"

Ella le dijo: "Bueno, no, no puedo".

El ministro le dijo que abriera su Biblia en cierto pasaje de la Escritura. Pues sabía que si leía ese capítulo contradeciría todo lo que ella estaba diciendo. Ella leyó los versos, cerró la Biblia y le dijo: "Esta bien, pero con Biblia o sin Biblia, sé que Dios me habló y me dio esta revelación; me voy a quedar con ella".

El ministro le dijo: "Dios no te habló; si lo hubiera hecho, te habría hablado en línea con la Palabra; y no tiene que asumir que es así porque yo lo diga, puedes leerlo en tu Biblia".

Ella persistió: "Con Biblia o sin Biblia, me voy a quedar con mi revelación".

"Muy bien", le contesto el ministro finalmente, "quédate con tu revelación, pero yo voy a quedarme con la de Dios".

Hay personas muy queridas que se han alejado por oír voces; hay muchas voces en el mundo. No debemos aceptar nada sin examinarlo a la luz de la Palabra.

Dios sí se comunica con nosotros por medio de nuestros espíritus, pero no se trata de escuchar voces; no se trata de orar para escuchar algo. Si El nos habla, bien; pero si no lo hace, tenemos su Palabra, y podemos caminar a la luz de ella.

sábado, julio 19, 2008

Como Ser Dirigido Por el Espíritu Santo - Parte 8

La Voz Interior

El Espíritu Santo también nos guía por medio de lo que es conocido como la voz interior. Cuando el Espíritu Santo habla en nuestro interior, esto será con un poco más de autoridad que el testigo interior. Cuando la voz del Espíritu Santo habla, esta es aún una voz interior, pero es tan real, que casi podemos voltearnos para mirar para ver quien nos habló.

El nos habla con lo que parece ser una voz audible, aunque puede no ser audible para nadie alrededor nuestro; en realidad, no la escuchamos con el oído físico.

En el Antiguo Testamento leemos del joven Samuel, que tenía tan solo 12 años de edad, y escuchó una voz hablándole en la noche. "Samuel", llamó la voz; él pensó que era Elí quien le estaba llamando, de modo que se levantó y fue a la habitación de Elí para preguntarle que quería. Elí le dijo que él no estaba llamándolo. Samuel regresó a la cama, en seguida, pero escuchó otra vez - "Samuel". El se levantó y fue de nuevo donde Elí; estaba seguro que Elí estaba llamándole, entonces, Elí entendió que Dios estaba hablándole a Samuel y le dijo que respondiera a la voz la próxima vez que la oyera. Cuando lo hizo, el Señor comenzó a hablarle.

Esa no fue una voz audible; le pareció audible a Samuel, pero no lo era. Si lo hubiera sido, Elí también la habría escuchado, pues no se encontraba lejos de Samuel. Era Dios quien estaba llamando a Samuel (1 Samuel 3).

A veces, hay una similitud entre el testigo interior y la voz interior. Algunas veces el testigo es más claro, y algunas veces menos claro. El testigo, es simplemente una señal de alto o de siga adelante; a veces, es como un detector sonoro interno para obtener nuestra atención.

miércoles, febrero 13, 2008

Como Ser Dirigido Por El Espíritu Santo - 7

El Testigo Interior

Si entrenáramos nuestros espíritus, sabríamos con exactitud en el interior qué hacer en cada área de la vida con un "si" o con un "no"; aún en cosas secundarias. Prácticamente, pasamos toda nuestra vida en el reino mental y físico; muchas veces, hemos desarrollado nuestra cabeza a costa de nuestro corazón, el conocimiento intelectual ha tomado el trono en nuestra vida. Y nuestro espíritu, que debe guiarnos, es mantenido en prisión bajo llave, y no le permitimos funcionar.

Este testigo interior busca dirigir nuestra mente. Todos sabemos que hay muchísimas que nunca habríamos hecho si hubiéramos escuchado ese testigo interior.

No habríamos invertido y perdido dinero en ciertas empresas arriesgadas; no habríamos escogido a ciertas personas como compañeros. (No solo me estoy refiriendo a la pareja en el matrimonio, sino también a cierta gente con la que nos involucramos). Si hubiéramos escuchado nuestro testigo interior, nunca habríamos hecho negocios con ciertas personas.

Para definir este testigo interior en pocas palabras, a medida que oramos acerca de algo y pensamos que hacer, si hay una alto en nuestro espíritu - un "algo en nuestro interior" que le dice que no haga algo - ese es el testigo interior. Sin embargo, algunas veces tenemos que esperar un rato para tener la quietud suficiente para reconocerlo.

¿Cómo podemos distinguir si es mi espíritu o el Espíritu Santo el que me está diciendo que haga algo?

Como vimos anteriormente. en Proverbios 20:27 dice: "Lámpara de Jehová es el espíritu del hombre". Dios dijo que El iba a usar nuestro espíritu.

Debemos ser capaces de distinguir si es la carne; el hombre exterior, la que quiere hacer algo, o si es el hombre interior, si es el hombre interior.

Si es el hombre interior estamos en la dirección correcta porque el hombre interior es renacido y es una nueva criatura. 'Las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas' (2 Corintios 5:17). El hombre interior tiene la naturaleza y la vida de Dios en él; si somos llenos del Espíritu, el hombre interior tiene al Espíritu Santo morando dentro. El hombre interior del cristiano no es el que quiere obrar mal; sino el hombre exterior".

Juan en su epístola habla acerca de la simiente de Dios permaneciendo en este hombre interior, el cual no puede pecar. "Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios" (1 Juan 3:9). Este hombre interior tiene la naturaleza y vida de Dios en él, pues es nacido de Dios.

Físicamente, nosotros nacimos de nuestros padres humanos y participamos de su naturaleza. La gente suele decir: "él es como su padre", o "ella se parece a su madre".

Espiritualmente, somos nacidos de Dios y participamos de Su naturaleza.

"Por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina..." (2 Pedro 1:4). Pedro también dijo que somos nacidos de la Palabra de Dios; "Siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre" (1 Pedro 1:23).

Somos nacidos de la Palabra de Dios; por eso, a medida que nos alimentamos de la Palabra de Dios, somos participantes de la naturaleza divina. Sabemos que el obrar mal no es la naturaleza de Dios; por lo tanto, si una persona es realmente un cristiano, el deseo de obrar mal no está en su espíritu.

Mirando una ilustración bíblica de este testigo interior, leemos en Hechos 27 la historia de Pablo a bordo de una nave con rumbo a Roma. "Y habiendo pasado mucho tiempo, y siendo ya peligrosa la navegación, por haber pasado ya el ayuno, Pablo les amonestaba, diciéndoles: Varones, veo que la navegación va a ser con perjuicio y mucha pérdida, no sólo del cargamento y de la nave, sino también de nuestras personas" (versos 9 y 10).

Pablo no dijo: "El Señor me dijo"; tampoco dice que el Espíritu de Dios se lo dijo. Pablo dijo: "Veo"; ¿Quién es el verdadero "Yo"?, el hombre espiritual, el hombre en el interior. Pablo no lo vio mentalmente, tampoco lo vio físicamente, sino tuvo testimonio en su espíritu.

Hace unos años, tenía que hacer un viaje largo en autobús y sentía cierta intranquilidad de ir, así que decidí suspender el viaje para una fecha posterior, llamé a mi amigo que era administrador de la agencia y le dije que le diga al conductor que tuviese cuidado pues algo podía pasar, y efectivamente paso algo, hubo un accidente pero como estaban advertidos no le paso nada a nadie. Tal como pasó con Pablo, pude hacer algo al respecto.

Notemos que Pablo simplemente dijo lo que había percibido. En Hechos 27:20,21 leemos: "Y no apareciendo ni sol ni estrellas por muchos días, y acosados por una tempestad no pequeña, ya habíamos perdido toda esperanza de salvarnos. Entonces Pablo, como hacía ya mucho que no comíamos, puesto en pie en medio de ellos, dijo: Habría sido por cierto conveniente, oh varones, haberme oído..." Esta fue una declaración osada.

Observemos que Pablo dijo: "Debieron haberme escuchado". El no dijo: "debieron haber escuchado al Señor"; él no había dicho: "El Señor me dijo", sino: "Veo".

"Habría sido por cierto conveniente, oh varones, haberme oído, y no zarpar de Creta tan sólo para recibir este perjuicio y pérdida. Pero ahora os exhorto a tener buen ánimo, pues no habrá ninguna pérdida de vida entre vosotros, sino solamente de la nave... Por tanto, oh varones, tened buen ánimo; porque yo confío en Dios que será así como se me ha dicho" (versos 21, 22 y 25).

Pablo percibió el peligro, y si ellos lo hubieran escuchado, podrían haber evitado el naufragio, pero no lo hicieron; por lo cual perdieron toda la mercancía y la nave. A pesar de eso, Pablo les aseguró que no se perdería ninguna vida: "porque yo confío en Dios...", y la vida de cada persona fue salvada..

Una declaración en Hechos 13 nos ayudará más en cuanto al recibir dirección de Dios. "Había entonces en la iglesia que estaba en Antioquía, profetas y maestros... Ministrando estos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo..." (Hechos 13:1,2).

Notemos bajo qué condiciones habló el Espíritu Santo: "Ministrando estos al Señor, y ayunando". No sé de muchos servicios como ese hoy en día. Por lo general, el predicador ministra a la gente, no al Señor. La mayoría de nuestros servicios en la iglesia se basan en ese principio; estamos ministrándonos el uno al otro. Pero ellos ministraban al Señor; en esa clase de atmósfera fue que habló el Espíritu Santo. Sería bueno que hoy en día tuviéramos algunos servicios en los que ministráramos al Señor.

jueves, febrero 07, 2008

Como Ser Dirigido Por El Espíritu Santo - 6

Esperar en El Señor

Sin embargo, algunas veces, las personas no quieren tomar su responsabilidad. Es más fácil deshacerse de ella y decirle al Señor: "Si quieres que haga eso, entonces, abre la puerta. Si no, entonces, ciérrala". Es más fácil hacer esto que esperar en el Señor hasta que usted sepa la respuesta en su interior; y algunas veces, esto requiere de tiempo para escuchar al testigo interior.

Estamos tan ocupados física y mentalmente que las cosas espirituales llegan a sernos inciertas. Es más fácil calmar nuestro cuerpo que nuestra mente. ¡Podemos hacer tanto ruido con la mente como con las manos y pies! Algunas veces, cuando tratamos de dormir, el cuerpo esté relajado, la mente sigue inquieta, aún está revuelta con las actividades, ideas, y planes del día, o preocupaciones y ansiedades con relación al futuro.

Esta es un área en que el orar en lenguas es de gran ventaja. "Porque si yo oro en lengua desconocida, mi espíritu ora, pero mi entendimiento queda sin fruto" (1Corintios 14:14).

¿Alguna vez, su mente ha vagado hacia otras cosas mientras usted ora? A veces, solía llevarme una hora para acallar mi mente; pero ahora, he descubierto que orar en otras lenguas es la mejor manera. Cuando oramos en otras lenguas, nuestra mente se calma, una vez que está en silencio, nos hacemos más consciente de nuestro espíritu y de las cosas espirituales.

Al orar en otras lenguas y adorar a Dios, nuestro espíritu está en contacto directo con Dios, quien es Espíritu y Padre de los espíritus. Nuestro lenguaje de oración no viene de la cabeza sino del corazón, ya que nuestra mente está inactiva.

jueves, diciembre 06, 2007

Como Ser Dirigido Por El Espíritu Santo - 5

Probando al Señor

Para recibir dirección, algunas personas utilizan lo que denominan: ponerle un "vellón" o “prueba” al Señor. Dicen: “Si pasa esta cosa es que el Señor quiere que haga esto.” Otros dicen: “Si abro la Biblia y me sale tal cosa entonces esa será la voluntad de Dios.”

Me acuerdo de cierto grupo donde asistía que una hermana tenía el ministerio de “partidora de Biblia”; es decir, el que venía buscando dirección del Señor, venía a la hermana, oraban y ella abría la Biblia. Una vez un joven vino a consultar si debía ser novio de una hermana oraron partieron la Biblia y salio que si, oraron de nuevo para buscar la “confirmación” y salio que no. Que pasó, ¿el Señor se equivocó la primera vez? ¡No!, esa no es la manera bíblica de buscar la voluntad de Dios.

Yo lo he hecho todas estas cosas; he probado al Señor, he seguído la prueba ¡y he salído probado! Quedé curado.

El Nuevo Testamento no dice: "Porque todos los que son guiados por pruebas, estos son hijos de Dios".

Por supuesto, Gedeón puso un vellón (una prueba); pero nosotros no estamos viviendo en el día que él vivió, no estamos viviendo bajo el pacto que él vivió. Nosotros tenemos un Nuevo Pacto, establecido sobre mejores promesas.

Él no tenía el Espíritu Santo en su interior, nosotros si.

En ninguna parte del Nuevo Testamento dice que Pedro, Pablo o alguno de los Apóstoles jamás le hayan dicho a la gente que le pusieran vellones al Señor. En realidad, esta práctica es muy peligrosa, porque estamos poniendo el vellón en el mundo de los sentidos, cuyo dios es Satanás (2 Corintios 4:4).

Cada vez que ponemos un “vellón” o “prueba” al Señor, Satanás va ha escucharte y te va a dar todo lo que tu pides para que no sigas la dirección correcta del Señor.

jueves, noviembre 29, 2007

Como ser Dirigido por el Espíritu Santo - 4

Andando por los sentidos

Notemos lo que Pablo dijo en Romanos 8:16: "El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios". Muchas veces la gente piensa que este testimonio del que él está hablando es algo físico; no lo es. La Biblia no dice que el Espíritu da testimonio a nuestro cuerpo.

Los sentidos son la voz del cuerpo. La razón es la voz del alma o mente. La conciencia es la voz del espíritu.

Si andamos por nuestros sentidos, ¡estaremos en problemas! Mucha gente dice cuando ora: "Sentí que el Señor me escuchó". No interesa si sentiste o no; si la Palabra de Dios lo declara, es verdad; si Dios dice que escuchó y contestó tu oración, Él lo hizo.

Debemos basar nuestra fe en la Palabra; no en nuestros sentidos. Este verso no dice que el Espíritu da testimonio a nuestros cuerpos o a nuestros sentidos; dice: "El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu". La Palabra y el Espíritu concuerdan; El Espíritu tomará esa Palabra y le dará testimonio a su corazón.

Jesús dijo: "Pero cuando venga el Espíritu de verdad... tomará de lo mío, y os lo hará saber" (Juan 16:13,14). El le dijo a sus discípulos: "El os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho" (Juan 14:26). El también dijo: "Os hará saber las cosas que habrán de venir" (Juan 16:13); El Espíritu Santo te dirige dándole testimonio a tu espíritu. Romanos 8:14 dice: "Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, estos son hijos de Dios".

No nos corresponde decirle al Señor como debe guiarnos. En Hechos de los Apóstoles y en otros lugares en la Biblia vemos cómo, algunas veces, algunos recibieron guía por medio de una visión. Otros recibieron guía de un ángel que se apareció y les dijo ciertas cosas.

Muchas veces buscamos guía de esa forma, en vez de escuchar lo que la Biblia dice; con todo, esos fenómenos tampoco sucedieron cada día en las vidas de estas personas, ocurrieron una o dos veces en toda la vida de algunos de ellos.

Muchas veces, cuando Dios está tratando de dar testimonio a nuestros espíritus - tratando de guiarnos - no escuchamos porque queremos algo dramático; como una visión o un ángel.

sábado, noviembre 10, 2007

Como ser Dirigido por el Espíritu Santo - 3

Como Ser Dirigido Por el Hombre Interior

El hombre interior, nuestro espíritu, tiene una voz, que llamamos conciencia, intuición, guía interior, o testigo interior. Esta voz se hará más clara, a medida que el creyente renacido ejercite y desarrolle su espíritu; convirtiéndose en una guía más y más segura.

Algo que nos detiene es que seamos más conscientes del mundo físico (conscientes del cuerpo) y más conscientes del mundo mental (conscientes del alma). Hemos desarrollado el cuerpo y el alma; pero, hemos dejado de lado nuestro espíritu.

Nuestro espíritu puede educarse, tal como nuestra mente. Puede ser desarrollado en fortaleza y entrenado tal como nuestro cuerpo.

Claro que una persona no renacida, no podrá seguir la voz de su espíritu porque no esta regenerado; su conciencia le permitirá hacer lo que quiera. Pero, al tener la naturaleza y la vida de Dios en nosotros, nuestra conciencia no nos permitirá hacer lo que queramos.

Si eres un cristiano renacido, el Espíritu Santo está viviendo y morando en tu espíritu. El no se comunica directamente con tu mente porque no está en tu mente; está en tu espíritu, El se comunica contigo por medio de tu espíritu.

Jesús dijo: "Y vendremos a él, y haremos morada con él" (Juan 14:23). Pablo dijo: "¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?" (1 Corintios 3:16); escribiendo a los corintios en la Segunda carta, él dijo de nuevo: "Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos, y seré su Dios, y ellos serán mi pueblo" (2 Corintios 6:16). Si Dios está morando en nosotros, entonces, allí es donde El va a hablar con nosotros.

Tu espíritu, no el Espíritu Santo, es quien te condena si obras mal siendo cristiano. El Espíritu Santo no convence de sus pecados al creyente; Jesús dijo que Espíritu Santo convencería al mundo de pecado, y que ese pecado es el de rechazar a Jesús. Tu propio espíritu es el que es consciente desde el preciso momento en que obras mal.

viernes, octubre 19, 2007

Como ser Dirigido por el Espíritu Santo - 2

Renovando la Mente

El espíritu de un hombre; lo más profundo del ser humano, el verdadero hombre, recibe la vida eterna y es nace de nuevo. Pero, debe que tratar con su mente, intelecto y sus emociones, las cuales componen el alma; estas no nacen de nuevo; necesitan ser renovados.

Pablo habla acerca de la renovación de la mente en Romanos 12:2; veamos este verso en varias versiones:

Biblia al Día

No os amoldéis al mundo actual, sino sed transformados mediante la renovación de vuestra mente.


Biblia en Lenguaje Sencillo

Y no vivan ya como vive todo el mundo. Al contrario, cambien de manera de ser y de pensar.


Castillian

No os amoldéis a los usos y costumbres propios de este mundo; antes bien, procurad que vuestra mente renovada opere la transformación de vuestra personalidad.


Dios Habla Hoy

No vivan ya según los criterios del tiempo presente; al contrario, cambien su manera de pensar para que así cambie su manera de vivir y lleguen a conocer la voluntad de Dios.


Biblia de Jerusalén

Y no os acomodéis al mundo presente, antes bien transformaos mediante la renovación de vuestra mente.


Palabra de Dios Para Todos

No vivan según el modelo de este mundo. Mejor dejen que Dios cambie su vida con una nueva manera de pensar.

Esta renovación de la mente es un proceso en el cual nosotros dejamos de vivir y amoldarnos a los criterios, usos y costumbres de este mundo en el cual vivimos. Es dejar de vivir según el modelo de este mundo cambiando nuestra manera de ser y pensar; es transformarnos por medio de la renovación de nuestra mente.

Santiago también nos da luz acerca de esto:

Santiago 1:21 (Castillian)

Así pues, desechad cuanto en vuestra vida pueda haber de corrupción y abundancia de maldad, y recibid humildemente el mensaje plantado en vosotros, que es poderoso para traer la salvación a vuestras almas.


Santiago 1:21 (EUNSA)

Por eso, apartad toda inmundicia y todo resto de maldad, y recibid con mansedumbre la palabra sembrada en vosotros, capaz de salvar vuestras almas.


Santiago les estaba escribiendo a cristianos; sin embargo aquí les dice que ellos deben salvar sus almas recibiendo la Palabra que había sido sembrada en ellos.

Jesús dijo en Juan 3:3: "Lo que es nacido del Espíritu, espíritu es". Nuestro espíritu es el que nace nuevo; nuestra alma puede ser renovada, o restaurada por la Palabra de Dios.

Podemos decir lo siguiente:

Con nuestro espíritu tenemos contacto con el mundo espiritual; con nuestra alma tenemos contacto con el mundo mental; y con nuestro cuerpo tenemos contacto con el mundo físico.

Algunas personas dicen que debemos "morir al yo". Pero ellos están muy mal informados; el verdadero yo es nuestro espíritu, que ha sido renacido por Dios. Lo que debemos hacer es algo con nuestro cuerpo; es decir, crucificar la carne. Esto no lo hará Dios por ti; a ti te corresponde hacerlo.

Veamos lo que Pablo dijo en Romanos 12:1:

Nueva Versión Internacional

Por lo tanto, hermanos, tomando en cuenta la misericordia de Dios, les ruego que cada uno de ustedes, en adoración espiritual, ofrezca su cuerpo como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios.


Biblia de Jerusalén

Os exhorto, pues, hermanos, por la misericordia de Dios, que ofrezcáis vuestros cuerpos como una víctima viva, santa, agradable a Dios: tal será vuestro culto espiritual.


Dios Habla Hoy

Por tanto, hermanos míos, les ruego por la misericordia de Dios que se presenten ustedes mismos como ofrenda viva, santa y agradable a Dios. Este es el verdadero culto que deben ofrecer.

Aquí Pablo no dice que muramos al yo o a la carne; simplemente dice que debemos hacer algo con nuestro cuerpo.

En Romanos 6:13 dice: "Ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad..." Después de nacer de nuevo, nuestro cuerpo va a quiere seguir haciendo las mismas cosas de siempre; pero, no debemos dejarlo. Nuestro verdadero yo, el hombre que vive dentro de nosotros, el hombre interior, se ha convertido en un nuevo hombre en Cristo, por eso, dejemos que este hombre interior domine al hombre exterior.

La razón por la cual muchas personas tienen un concepto erróneo del alma y del espíritu, es porque no entienden completamente el nuevo nacimiento. No solo hemos sido perdonados; nos hemos convertido en nuevos hombres, en nuevas criaturas en Cristo.

Este hombre interior, el hombre espiritual con el que Dios trata, se ha convertido en un nuevo hombre. Ahora, las cosas viejas que estaban en el viejo hombre, han pasado; antes estaban la naturaleza del diablo, la muerte espiritual, el odio y la mentira; pero ahora están la naturaleza de Dios, Dios mismo viviendo en nosotros.

Por ese motivo debemos dejar que es nuevo hombre tenga el control. Debemos oír lo que nos diga este nuevo hombre porque Dios nos guiará a través de él.

Recuerda:

La lámpara de Jehová es el espíritu del hombre

martes, octubre 16, 2007

Como ser Dirigido por el Espíritu Santo - Parte 1

El Hombre Interior - el Verdadero Tu

Lámpara de Jehová es el espíritu del hombre, La cual escudriña lo más profundo del corazón.
- Proverbios 20:27

Dios nos ilumina y dirige a través de nuestros espíritus. Sin embargo, muchas veces buscamos dirección por otros medios y no usando la manera de Dios. Juzgamos las cosas por nuestros sentidos físicos o desde el punto de vista mental. Pero esa no es la manera de Dios, Él dijo que nos guiaría por nuestros espíritus. 

El hombre es un ser espiritual, que tiene un alma, y vive en un cuerpo físico. Además, es un ser espiritual, porque ha sido hecho a la semejanza de Dios; y Jesús dijo que Dios es espíritu.

Génesis 1:26 (La Biblia de las Américas) 
Y dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza… 

Juan 4:24 (Palabra de Dios para Todos) 
Dios es Espíritu, y los que le adoran deben adorarlo espiritual y verdaderamente.

Cuando el cuerpo está muerto enterrado, el hombre sigue viviendo. Pablo, dijo al hablar de la muerte física: "Es muy difícil escoger entre vivir o morir. Quisiera dejar esta vida y estar con Cristo, pues eso sería mucho mejor." (Filipenses 1:23 – Palabra de Dios para Todos); luego, continuando con la idea y para confirmar que estaba hablando de la muerte física, dijo: " Es muy difícil escoger entre vivir o morir. Quisiera dejar esta vida y estar con Cristo, pues eso sería mucho mejor." (v. 24 – Nueva Versión Internacional); él estaba diciendo: "Cuando deje esta vida voy a estar con el Señor". Hay un hombre exterior y un hombre interior. El hombre exterior no es el verdadero usted; el hombre exterior es tan solo la "casa" (cuerpo) donde usted vivimos. El HOMBRE INTERIOR es el VERDADERO YO. Para entender la forma que Dios nos guía a través de nuestro espíritu debemos entender que es un espíritu. Veamos lo que dice 1 Pedro 3:4 en varias versiones para poder entenderlo mejor

Biblia al Día 
Que vuestra belleza sea más bien la incorruptible, la que procede de lo ÍNTIMO DEL CORAZÓN y consiste en UN ESPÍRITU suave y apacible. Ésta sí que tiene mucho valor delante de Dios. 

La Biblia de las Américas 
Sino que sea EL YO INTERNO, con el adorno incorruptible de UN ESPÍRITU tierno y sereno, lo cual es precioso delante de Dios.
 
Palabra de Dios para Todos Su belleza debe venir del CORAZÓN, del INTERIOR DE SU SER, porque la belleza que no se echa a perder es la de un ESPÍRITU suave y tranquilo, valioso ante los ojos de Dios. 

Reina Valera Actualizada 
Sino que sea LA PERSONA INTERIOR DEL CORAZÓN, en lo incorruptible de UN ESPÍRITU tierno y tranquilo. Esto es de gran valor delante de Dios.

Este hombre interior, que es llamado por Pedro: la persona interna del corazón, el yo interno, el corazón que está en el interior de su ser o lo intimo del corazón es el espíritu humano, o el verdadero hombre.

2 Corintios 5:17 (Castillian) 
Cuando alguien se convierte a Cristo, se transforma en una nueva criatura. Su existencia anterior queda atrás, y él comienza a vivir una nueva vida, a ser parte de una nueva creación. 

2 Corintios 5:17 (Palabra de Dios para Todos) 
Si alguien está unido a Cristo, se convierte en un ser nuevo que ha dejado lo viejo atrás ¡y está totalmente renovado!

Cuando nacemos de nuevo, no recibimos un cuerpo nuevo; sino tu verdadero yo se convierte en un nuevo hombre en Cristo.

1 Tesalonicenses 5:23 
Que Él, Dios de la paz, os santifique plenamente, y que vuestro ser entero -espíritu, alma y cuerpo- se mantenga sin mancha hasta la venida de nuestro Señor Jesucristo.

En este pasaje Pablo comienza con lo interno y termina con lo externo, comienza con el hombre interior y termina con el hombre exterior. 

Por lo general, la gente cita equivocadamente este verso y coloca al cuerpo primero, en vez del espíritu; son más conscientes del cuerpo que del espíritu. Necesitamos invertir el orden y hacernos más conscientes del espíritu. 

Mientras no nos hagamos conscientes del espíritu, no podremos entender lo que Dios le dice a nuestros espíritus; las cosas espirituales serán inciertas. Pero, mientras nos hagamos más conscientes del espíritu, será más real para nosotros la dirección del Señor. 

Necesitamos pensar de nosotros como seres espirituales, que poseemos almas y vivimos en cuerpos. 

¿Cuál es la diferencia entre el espíritu y el alma del hombre? 

Muchas veces, los creyentes intercambian los términos, dando la impresión de que el espíritu y el alma son lo mismo; pero, no lo son.
 
Pablo declara en Hebreos 4:12: "Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el ALMA Y EL ESPIRITU...". 

Pablo dijo en 1 Corintios 14:14: "Porque si yo oro en lengua desconocida, mi espíritu ora, pero mi entendimiento queda sin fruto". La versión Palabra de Dios para Todos lo traduce así: “Pues si yo oro en lenguas, mi espíritu ora pero mi mente no entiende nada.” 

El entendimiento o la mente es parte del alma. El esta diciendo: “Cuando oro en lenguas es mí espíritu el que ora no mi alma.
 
Concluimos entonces que el espíritu y el alma son dos partes diferentes del hombre.


 

lunes, octubre 01, 2007

Cuatro Razones por las que el Espíritu Santo es una Persona - 4

Cuarta Razón

Es un Ser Social Porque se Relaciona con Otras Personas

1. Con la Trinidad

El primer verso que veremos es 1 Juan 5:7, que los testigos de Jehová dicen que no es original de la Biblia, sin embargo, se encuentra en varios de los manuscritos más antiguos de la Biblia, y se le reconoce desde principio de la iglesia, ya que se encuentra en la Septuaginta.

Más adelante demostraremos con las Escrituras que la trinidad existe y que el Espíritu Santo es parte de ella.

1 Juan 5:7 (RV60)

7 Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.


1 Juan 5:7 (Septuaginta)

7 Porque tres son los testificantes (en el cielo: el Padre, el Verbo, y el santo Espíritu y éstos los tres uno son.


Este verso es la clave para entender la trinidad y mostrar la relación que hay entre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo; sin embargo, como dijimos antes, el hecho de que no se encuentre en algunos de los manuscritos más antiguos hace que algunas traducciones no lo incluyan.

Mateo 3:13-17 (RV60)

13 Entonces Jesús vino de Galilea a Juan al Jordán, para ser bautizado por él.

14 Mas Juan se le oponía, diciendo: Yo necesito ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí?

15 Pero Jesús le respondió: Deja ahora, porque así conviene que cumplamos toda justicia. Entonces le dejó.

16 Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él.

17 Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia.


En el bautismo de Jesús en el Jordán podemos ver a las tres personas de la trinidad relacionándose: Jesús siendo bautizado; el espíritu Santo descendiendo como paloma y el Padre declarando que Jesús era su hijo.

2. Con el Señor Jesucristo

Desde el mismo momento de la concepción de Jesús el Espíritu Santo estuvo relacionado con él.

Mateo 1:18-25 (RV60)

18 El nacimiento de Jesucristo fue así: Estando desposada María su madre con José, antes que se juntasen, se halló que había concebido del Espíritu Santo.

19 José su marido, como era justo, y no quería infamarla, quiso dejarla secretamente.

20 Y pensando él en esto, he aquí un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es.

21 Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.

22 Todo esto aconteció para que se cumpliese lo dicho por el Señor por medio del profeta, cuando dijo:

23 He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros.

24 Y despertando José del sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado, y recibió a su mujer.

25 Pero no la conoció hasta que dio a luz a su hijo primogénito; y le puso por nombre JESÚS.


Desde este momento podemos ver la estrecha relación entre Jesús y el Espíritu Santo, recordemos que Jesús fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo.

Lucas 3:21-22 (RV60)

21 Aconteció que cuando todo el pueblo se bautizaba, también Jesús fue bautizado; y orando, el cielo se abrió,

22 y descendió el Espíritu Santo sobre él en forma corporal, como paloma, y vino una voz del cielo que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia.


En el bautismo en agua de Jesús, el Espíritu Santo descendió tomando la forma corporal de una paloma.

Mucha gente piensa que el Espíritu Santo es una paloma, pero no es una paloma, tomo la forma corporal de una paloma que es algo completamente diferente.

Marcos 1:12 (RV60)

12 Y luego el Espíritu le impulsó al desierto.


Marcos 1:12 (BL95)

12 En seguida el Espíritu lo empujó al desierto.


Marcos 1:12 (Septuaginta)

12 Y presto el Espíritu le lanza al desierto.


Marcos 1:12 (BL95)

12 Inmediatamente, el Espíritu Santo llevó a Jesús al desierto.


El hecho que el Espíritu Santo impulsase, empujase, lanzase y llevase a Jesús al desierto es una prueba de la relación que tenían.

Lucas 4:1,14 (RV60)

1 Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán, y fue llevado por el Espíritu al desierto.

14 Y Jesús volvió en el poder del Espíritu a Galilea, y se difundió su fama por toda la tierra de alrededor.


Palmer comenta que Lucas: “usa el tiempo verbal imperfecto, que no indica un acto momentáneo sino un periodo de tiempo. La indicación clara es que no solo guió a Jesús al desierto sino que todo el tiempo que estuvo, el Espíritu Santo esto con él guiándolo y ayudándolo a vencer las tentaciones.”

Lucas 4:18-19 (RV60)

18 Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos;

19 A predicar el año agradable del Señor.


Otra faceta del Espíritu Santo con relación a Jesús fue la unción que puso sobre el para capacitarlo y dotarlo para el ministerio que Dios le había encomendado aquí en la tierra.

Hechos 10:38 (RV60)

38 Cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.


Hechos 10:38 (Castillian)

38 Y, sin duda, también sabéis que Dios ungió con el Espíritu Santo y dotó con su propia autoridad a Jesús de Nazaret, el cual anduvo haciendo el bien y sanando a todos los que padecen bajo la opresión del diablo, porque Dios estaba con él.


Aquí vemos como el Espíritu Santo se relacionó con Jesús ungiéndolo para desarrollar su ministerio de sanidades.

En todos estos pasajes vemos como el Espíritu Santo se relaciona con Jesús.

3. Con los Apóstoles

Cuando estudié en el CEB en la primera promoción en el año 1986, nos dieron una tarea en la que debíamos encontrar la clave para el éxito de la iglesia del libro de Hechos.

Y la clave eran tres cosas: la Palabra de Dios, el Nombre de Jesús y el Espíritu Santo.

Si vamos por los primeros capítulos del libro de Hechos veremos que el Espíritu Santo se relacionó con la iglesia desde su nacimiento.

Hechos 1:4-8 (RV60)

4 Y estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del Padre, la cual, les dijo, oísteis de mí.

5 Porque Juan ciertamente bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días.

6 Entonces los que se habían reunido le preguntaron, diciendo: Señor, ¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo?

7 Y les dijo: No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad;

8 pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.


Jesús le dijo a sus discípulos que ellos recibirían la promesa del Padre que era el Bautismo con el Espíritu Santo.

Hechos 2:1-4 (RV60)

1 Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos.

2 Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados;

3 y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos.

4 Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.


El nacimiento de la iglesia ocurrió con el derramamiento del Espíritu Santo el día de Pentecostés.

Hechos 4:23-31 (RV60)

23 Y puestos en libertad, vinieron a los suyos y contaron todo lo que los principales sacerdotes y los ancianos les habían dicho.

24 Y ellos, habiéndolo oído, alzaron unánimes la voz a Dios, y dijeron: Soberano Señor, tú eres el Dios que hiciste el cielo y la tierra, el mar y todo lo que en ellos hay;

25 que por boca de David tu siervo dijiste: ¿Por qué se amotinan las gentes, y los pueblos piensan cosas vanas?

26 Se reunieron los reyes de la tierra, y los príncipes se juntaron en uno contra el Señor, y contra su Cristo.

27 Porque verdaderamente se unieron en esta ciudad contra tu santo Hijo Jesús, a quien ungiste, Herodes y Poncio Pilato, con los gentiles y el pueblo de Israel,

28 para hacer cuanto tu mano y tu consejo habían antes determinado que sucediera.

29 Y ahora, Señor, mira sus amenazas, y concede a tus siervos que con todo denuedo hablen tu palabra,

30 mientras extiendes tu mano para que se hagan sanidades y señales y prodigios mediante el nombre de tu santo Hijo Jesús.

31 Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios.


Vemos que luego de orar el Espíritu Santo los llenó y capacitó para seguir cumpliendo con la Gran Comisión.

Hechos 5:1-10 (RV60)

1 Pero cierto hombre llamado Ananías, con Safira su mujer, vendió una heredad,

2 y sustrajo del precio, sabiéndolo también su mujer; y trayendo sólo una parte, la puso a los pies de los apóstoles.

3 Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad?

4 Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios.

5 Al oír Ananías estas palabras, cayó y expiró. Y vino un gran temor sobre todos los que lo oyeron.

6 Y levantándose los jóvenes, lo envolvieron, y sacándolo, lo sepultaron.

7 Pasado un lapso como de tres horas, sucedió que entró su mujer, no sabiendo lo que había acontecido.

5:8 Entonces Pedro le dijo: Dime, ¿vendisteis en tanto la heredad? Y ella dijo: Sí, en tanto.

9 Y Pedro le dijo: ¿Por qué convinisteis en tentar al Espíritu del Señor? He aquí a la puerta los pies de los que han sepultado a tu marido, y te sacarán a ti.

10 Al instante ella cayó a los pies de él, y expiró; y cuando entraron los jóvenes, la hallaron muerta; y la sacaron, y la sepultaron junto a su marido.


En el caso de Ananías y Safira vemos la relación del Espíritu Santo con la iglesia; aunque la mentira y encubrimiento era contra la iglesia, igualmente era contra el Espíritu Santo.

Engañar a la iglesia es engañar al Espíritu Santo.

Hechos 15:22-29 (RV60)

22 Entonces pareció bien a los apóstoles y a los ancianos, con toda la iglesia, elegir de entre ellos varones y enviarlos a Antioquía con Pablo y Bernabé: a Judas que tenía por sobrenombre Barsabás, y a Silas, varones principales entre los hermanos;

23 y escribir por conducto de ellos: Los apóstoles y los ancianos y los hermanos, a los hermanos de entre los gentiles que están en Antioquía, en Siria y en Cilicia, salud.

24 Por cuanto hemos oído que algunos que han salido de nosotros, a los cuales no dimos orden, os han inquietado con palabras, perturbando vuestras almas, mandando circuncidaros y guardar la ley,

25 nos ha parecido bien, habiendo llegado a un acuerdo, elegir varones y enviarlos a vosotros con nuestros amados Bernabé y Pablo,

26 hombres que han expuesto su vida por el nombre de nuestro Señor Jesucristo.

27 Así que enviamos a Judas y a Silas, los cuales también de palabra os harán saber lo mismo.

28 Porque ha parecido bien al Espíritu Santo, y a nosotros, no imponeros ninguna carga más que estas cosas necesarias:

29 que os abstengáis de lo sacrificado a ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación; de las cuales cosas si os guardareis, bien haréis. Pasadlo bien.


Luego del concilio de Jerusalén donde se vio la controversia causada por los judaizantes, vemos que la iglesia no solo buscó el acuerdo humano, ya que en el verso 28 dice que el Espíritu Santo también dio su opinión.

Hechos 16:6-10 (RV60)

6 Y atravesando Frigia y la provincia de Galacia, les fue prohibido por el Espíritu Santo hablar la palabra en Asia;

7 y cuando llegaron a Misia, intentaron ir a Bitinia, pero el Espíritu no se lo permitió.

8 Y pasando junto a Misia, descendieron a Troas.

9 Y se le mostró a Pablo una visión de noche: un varón macedonio estaba en pie, rogándole y diciendo: Pasa a Macedonia y ayúdanos.

10 Cuando vio la visión, en seguida procuramos partir para Macedonia, dando por cierto que Dios nos llamaba para que les anunciásemos el evangelio.


Aquí vemos como el Espíritu Santo dirigió a los apóstoles durante su viaje misionero guiándolos a donde ir.

De estos y otros pasajes podemos ver la relación que tuvo el Espíritu Santo con los apóstoles.

Con estas pruebas bíblicas queda demostrado que el Espíritu Santo es una persona.

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