sábado, marzo 03, 2007

SMITH WIGGLESWORTH

EL APÓSTOL DE FE



En este artículo voy a colocar una pequeña biografía de Smith Wigglesworth, conocido como "El Apostól de Fe"; por la osadía que tuvo en sus predicaciones; por sus escritos y las más de 23 resurrecciones de muertos que tuvo en su ministerio.


Nacio Yorkshire, Inglaterra, en 1859.


A los ocho años se convirtió en una Iglesia Metodista y empezó a predicar el Evangelio. siendo su Mamá su primera convertida.


A los diez años se pasó a la Iglesia Anglicana. Luego, a los dieciséis años se fue al Ejército de Salvación, y a los veinte años se fue a trabajar a Liverpool en donde comenzó a dar de comer a los niños pobres de los muelles, con su propio sueldo.


Luego se fue a Bradford en donde se estableció y desarrolló un negocio de gasfitería.


Allí conoció a su esposa Polly, quien fue una gran bendición para su vida: ella le enseñó a leer y escribir; y fue quien le ayudo moldear su fuerte carácter.


Ella predicaba el Evangelio en campañas de salvación y él ayudaba como ujier: saludaba a las personas en la puerta, repartía himnarios y hablaba con los recién convertidas en el altar.


Los martes, acostumbraban ir a Leeds, donde habían reuniones semanales de sanidad divina; y donde Polly fue sanada.


En una ocasión en que los líderes de su Iglesia debían viajar a una serie de reuniones; le pidieron que se hiciera cargo de los servicios de la Iglesia en Bradford mientras ellos regresaban, algo a lo que aunque no le gusto mucho la idea decidió someterse. En su primera prédica 15 personas fueron sanadas por Dios.


Luego, mientras el tuvo una grave apendicitis que casi lo mata, porque él se negaba ha ser operado; vino una hermana con un jovencito, quien joven oró por él diciendo: “Sal fuera demonio en el nombre de Jesús” e inmediatamente fue sanado; como el decía, desde ese momento cada vez que oraba por alguien con apendicitis hacía lo mismo.


Se sintió tan bien, que inmediatamente se fue a hacer un trabajo de gasfitería que le solicitó una señora .


Debido a estas cosas empezó su ministerio de sanidad, aún antes de recibir el Bautismo con él Espíritu Santo, y fue reconocido como predicador en el Bradford y sus alrededores, en donde ministró hasta los 48 años de edad. En sus servicios muchísima gente se convertía y era sanada.


Mucha gente criticaba su falta de educación, pero él solo decía: “No soy un erudito, soy un hombre de un solo libro: La Biblia”.


En 1907, cuando tenía 48 años, recibió el Bautismo con él Espíritu Santo, su carácter y estilo de vida cambiaron radicalmente. Fue llamado por Dios como evangelista y enviado a las naciones, por lo que desde ese momento trabajó siempre con total independencia respecto de las denominaciones, pero con mucha cercanía y amor con los Pastores e Iglesias que le abrieron las puertas.


Empezó a ministrar en grandes reuniones de sanidad y milagros, en las que impartía fe a las multitudes, predicaba el mensaje de salvación, oraba por los enfermos e invitaba a los creyentes a recibir el Bautismo con él Espíritu Santo.


En la puerta de sus oficinas en Bowland Street había un aviso que decía: “Yo soy tu Dios. Él que te sana”. Esto causaba gran impacto en las personas que lo leían.


Llegó a ser conocido como el “Apóstol de la Fe”. Su ministerio se caracterizó por los grandes milagros; señales extraordinarias y las cerca de veintitrés resurrecciones registradas.


Muchas personas se sorprendían por sus métodos, que algunas veces parecían rudos pero que traían bendición a las personas. El decía: “No se puede tratar suavemente al diablo” y también decía: “Dios es tan grande. Siempre tiene algo nuevo”. En los libros que se han escrito acerca de él, encontramos las más formas de orar y de ministrar más diversas y fuera de lo común, seguidas de sorprendentes sanidades y milagros extraordinarios.


Un caso clásico fue la resurrección de su vecino que no quería convertirse a Jesús. Un día llamaron a su casa para decirle que se había muerto. El empezó a cambiarse rapidamente, por lo que Polly le dijo "¿Por que te apuras? ¡Ya no puedes hacer nada!" Y el le respondió a Polly: "Te equivocas, ahora puedo hacer algo."

Fue a la casa de su vecino, lo resucito y le pregunto: "¿Ahora quieres recibir a Jesús?"; "si, ahora si". le respondió.


Solamente con llegar a un lugar causaba impacto a su alrededor, porque se sentía la Presencia del Espíritu Santo en él. No aceptaba lisonjas porque para él era claro que la gloria solo es para el Señor Jesús, y era implacable con los vanidosos que se atrevían a decir que eran siervos de Dios.


Smith Wigglesworth encarnaba la fe y el amor; tenía un perfecto equilibrio entre la profunda espiritualidad de un siervo ungido y la absoluta practicidad de un hombre sabio. Un ejemplo de su amor pastoral se deja ver en su costumbre de usar saco y zapatos delgados cuando predicaba al aire libre, así se daba cuenta cuando las personas más pobres empezaran a sentir frío y sabía que era hora de acabar la reunión.

Su amada esposa Polly partió con el Señor en 1913, pero antes tuvo que convencerlo de que Dios la estaba llamando, porque él no la dejaba ir. Solo cuando Dios le habló la dejó partir. Desde entonces, su hija Alice lo acompañaba en los viajes.

Me acuerdo de un libro que leí cuando recién me convertí: "Siempre adelante siguiendo la visión celestial", de Lester Sumrall; en el leí este testimonio; que posteriormente lo escuche del mismo Lester Sumrall en 1988.

En 1939 estalló la Segunda Guerra Mundial y el gobierno inglés le pidió a todos los extranjeros que abandonaran Gran Bretaña por su propia protección, por eso Lester Sumrall se fue a despedir de Smith Wigglesworth.

En esa ocasión, sabiendo que era la última vez que lo vería, oró por él, con sus ojos llenos de lágrimas y le dijo:

“Veo el más grande avivamiento de la historia de la humanidad que viene al mundo como nunca antes se vio. Veo a los muertos levantarse. Veo toda clase de enfermedades sanadas. Veo hospitales enteros vacíos. Incontables y numerosísimas multitudes serán salvas. Nadie podrá decir cuantos fueron los que se convirtieron porque no podrán contarlos debida a la gran cantidad de personas. Ninguna enfermedad podrá ponerse delante del pueblo de Dios. Este será un avivamiento mundial, no local, será una explosión del poder la unción de Dios sobre todos los hombres."

Luego abrió los ojos, y le dijo mirándolo fijamente: "Yo no lo veré, pero tú si lo verás. El Señor dice que yo debo ir a recibir mi recompensa, pero que tú verás la poderosa obra que Él hará sobre la tierra en los últimos días.”


Smith Wigglesworth murió el 12 de Marzo de 1947, a la edad de 87 años, completamente sano a pesar de su avanzada edad y duro trabajo.

Su vida y ministerio son un ejemplo para nosotros.

Debemos seguir el ejemplo de personas como él, gente que dio todo por Dios, creyendo en Su Palabra y recibiendo.


El Pentecostal Conservador